martes, 31 de marzo de 2026

 Ayer me costó dormirme. A veces pasa. Los domingos de resurrección marcan un hecho histórico. A lo mejor me escapo al pueblo el jueves santo. Si no me entra la pereza. Los días van pasando y ayer fui por primera vez a Las Rozas y volví andando. La mañana escupe luz por medio de su rey el sol. Es verdad. La mañana entroniza al sol, le da alas regias y mucha luz que desperdiciar. La mañana agobia al día a base de claridad inmanente. Ayer anocheció de repente, estaba yo escuchando una historia en Youtube y se hizo de noche. Y tiré el último rastro de dependencia. Un sillón. Un sillón antiguo y vacío. Hoy el día está radiante, soleado, luminoso. Homenaje a la deflagración solar.

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