viernes, 11 de septiembre de 2026

 Hoy se cumplen 25 años del atentado de las torres gemelas. A mí me tocó trabajando en el Carrefour. Todas las televisiones de la tienda de televisiones estaban transmitiéndolo. Lo pagó Irak. El imperio debía dar una respuesta. Era como si Roma respondiera a un ataque bárbaro. Como si los partos o los pictos hubieran roto algún plato. Por ejemplo, matado a algún general importante. Pero bueno. Hoy diré que no tengo ni gana de escribir. Me cuesta mucho cada línea así que no escribiré más. Tengo en mente escribir una historia pero necesito leer antes una serie de libros para inspirarme. Uno de los libros que me leeré es "Cien años de soledad", donde solo queda el apuntador.

jueves, 10 de septiembre de 2026

 Antes, iba yo a una asociación que se reunía todos los martes. Y yo decía: ¿por qué he de reunirme todos los martes? La cosa ya chirriaba y más que chirrió cuando el jefe de esa asociación amenazó a mi hermano Paco. Entonces ya no fuimos y ahora, los martes, hago lo que me da la gana. También iba los jueves. A una cosa que llamaban los voluntarios y usuarios de la asociación "poesía". Mañana hay poesía, decían. Los voluntarios no tenían mucha idea de lo que hacían allí pero mandaban más que los usuarios. Un voluntario de estos se atrevió a decir una vez que "la Wikipedia estaba equivocada" y sandeces por el estilo. Y ahora, no voy los martes ni los jueves a esa asociación. Cuando una puerta se cierra, otra se abre.

 Ayer me corté el pelo al 6. Me libré de una pelambre que ya me estaba estorbando. Mañana viernes iré a Madrid, a encargar unos libros que pueden ser interesantes para mí y quizás para nadie más que para mí. Lo sufrido atrás ha sido importante. Lo bueno del caso es que mi hermano no ha caído en otra crisis. Decía Solana, el escritor y pintor, que la vida es una mierda. Solana es autor de "La España negra" o algo así es el título de su obra por escrito. La España negra no deja de existir. Hay cada caso que pone los pelos de punta. Corre fresco por la ventana, un frescor que ya querría yo para el mes de julio. Haz el bien, te lo agradecerán hasta las piedras.

 Yo tenía un amigo al que veía una vez a últimos de mes. Y me dijo que iba a dejar de fumar. En efecto, al siguiente mes,  no fumaba. Pero, al siguiente, ya estaba fumando otra vez. "Esto tiene una explicación", me dijo. Pero no sé qué me dijo. Como si tuviera que explicarme por qué volvió a fumar, como si tuviera alguna obligación de excusarse conmigo. Luego, un día no sé qué explicación me dio para que no volviéramos a vernos. Y dejamos de vernos. Comíamos en una casa de comidas no lejos de su puesto de trabajo, en Madrid. Este tipo decía que la espada de Damocles debía pender de cada uno para que no nos distrajéramos de nuestras obligaciones. Este tipo se tomaba sus obligaciones muy a pecho. Quizás la espada de Damocles haya caído sobre su cogote. A lo mejor, ha palmado y no me habría enterado.

 Cada día es nuevo. Quiero decir con ello que cada día trae novedades. Este blog es..., es... Quiero buscar un sinónimo de novedad y no lo encuentro. Quizás sea "inédito" lo que busco. O "extrañeza". No lo sé. El caso es que un día no se parece a otro día por los pequeños recovecos que tenga uno que no tenga otro. Un día, el aburrimiento es atroz. Otro día empezamos a idear ir a una agencia de viajes para que nos preparen un viaje ideal. Y lo vamos pensando en la cabeza pero al día siguiente no vamos a la agencia de viajes y el viaje no se concluye, no se materializa. Y la playa sigue sin nuestras pisadas, sigue sin abarcarnos en su arena infinita. Otro día se intuye una pelea pero la pelea no tiene lugar. La pelea era algo virtual, no llevadero a la realidad. Nos aguantamos unos a otros nuestros defectos de un día para otro para que exista la convivencia, tan necesaria.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

 La Isi, mi tía, la última vez que la vi, decía: ¿dónde estamos? Y cuando me despedí, me dijo: ahora tú te vas y yo me quedo aquí (en la residencia) Y me dio mucha pena. Creo que la iré a ver otro día para que no esté tan sola, para que vea una cara conocida, aunque no sé si ya me conoce. La enseñaré fotos, como hace mi hermana, a ver si se da cuenta de que yo soy uno de "los mellicines", como decía ella. Pero creo que tantas horas que lleva mi tía sin alicientes, sin motivos para divertirse, etcétera hacen mella en ella. Pero yo me siento con la obligación de ir a verla pues la Isi es la hermana de mi madre y nos quería mucho y paseaba conmigo hasta la "casa fácil" que había al fondo de la avenida España después de que yo estudiara loa temas de oposición. Y mi tía Isi siempre ha ayudado, como mi tío Francisco, q. e. p. d. Por lo menos, siempre han estado ahí.

 Hay fantasmas en la vida. Fantasmas que han estado antes que tú en todos los sitios que has estado tú de verdad. Hay fantasmas que dicen: he estado allí una hora con él. ¿No te lo ha dicho? Y los fantasmas no leen libros. Sus propios inventos superan cualquier libro. Cualquier libro que no tenga sujeto, verbo y predicado. Los libros que inventan los fantasmas están hechos de invenciones propias. Pero los fantasmas pueden tener también ideas buenas para los demás. Pueden llamar a una ambulancia cuando se precise o pueden llevarte de excursión algún día. Y esto es de agradecer. Las cosas buenas lavan las malas. Los que dicen mentiras obran con verdad en otra ocasiones. Hay fantasmas majos, creo.

 Los psiquiatras recetan sal de litio pero no saben cómo funciona. Los psiquiatras también recetan otros medicamentos que te retienen la dopamina en el cerebro. La ciencia psiquiátrica, como la psicología, está en pañales, nació ayer. 70 pavos vale una consulta de psicología para que hables y hables en balde delante de una estúpida que ni te entiende ni te entenderá. ¿De cuánto estamos hablando?, dijo la hija de puta de la psicóloga. Y así todo. Los enfermos mentales estamos vendidos a un sistema defectuoso del tratamiento de nuestra enfermedad. La vida de un enfermo mental, como tenga muchos altibajos, va de culo. Yo procuro beber mucha agua por lo de las sales de litio y porque fumo. MUCHA AGUA.

 ¿Qué te gusta más, las matemáticas o la lengua? Ninguna de las dos. Me gusta jugar a la Nintendo. Unos padres ignorantes hacen hijos ignorantes y a los 12 años quizás esos hijos hayan oído hablar de cosas culturales de los que sus padres no han oído jamás. Pero a esos hijos, las cosas culturales, por un oído les entra y por otro les sale porque en casa no se oye hablar de nada cultural. Solo de la palomita que preñó  a la virgen y un poco de los curas, pero muy poco. La gente de casa no ha leído un libro en su vida y, si lo ha leído ha sido prestado, nunca comprado. Y la cultura, en casa, brilla por su ausencia, pues no tiene esa casa una triste biblioteca. Y, así, ignorantes ellos e ignorantes los otros, avanzarán en medio del mundo a ver si el hijo se mete futbolista o destaca en el bádminton, disciplina esta rara de ver y de entender. Pero no. Los hijos ignorantes no destacan en nada que no sea: quiero esa camiseta, quiero comer lasaña y leche merengada y asuntos de estos.

martes, 8 de septiembre de 2026

 Los gorriones andan dando saltitos en la plaza. Existió el libro de los gorriones en el que estaban los poemas de Bécquer. Existe la catedral del mar y la zona cero. Existo yo, que no es poco. Las avenidas no se tuercen con facilidad, por eso son avenidas. La vendimia trae trabajo y luego, vino. ¿Quién vino? Vino el señor de las flores. La dudosa luz del día me parece que es el título de una novela bastante antigua. Cela, Camilo José Cela, logró ser Nobel. Qué tío, diría uno de mi pueblo. Hay que ver qué tío. Así fue pasando el día y tan contentos de que no se torciera malamente. El ayuntamiento reparte horas de cola y de preocupación. Evidentemente, esta tarde no tengo qué hacer. La vida se descompone en colores de todos los tipos posibles.

Ayer fue un día malo. Sin comer ni beber y echando líquidos por el ano continuamente. La colonoscopia no fue dura de llevar, apenas lo  pasé mal. Lo peor es lo previo: esos medicamentos asquerosos, esa sed que me duró todo el día, ese estar en casa toda la mañana por miedo a cagarme en los pantalones. Al llegar al hospital nos hicieron esperar un poco. Luego, en la cama, me pusieron una vía y, después de una media hora, entré en la sala de operaciones. Hay una pantalla de ordenador donde se ve todo el interior del intestino. No sentía apenas nada. Cuando me dolía, gritaba y las cirujanas o lo que fueran, aflojaban. Dicen que solo es una prueba pero lo previo a la prueba es asqueroso de vivir.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Dosis 1 a las 7 de la mañana. Todo sea por la causa. Por mi salud. La vida te trae sorpresas no muy agradables de experimentar. Me he estado acordando de mi padre toda la semana. Ojalá soporte el hombre toda la presión. Los lunes son inciertos, son paradójicos, son azarosos. El fresco aire de la madrugada me refresca las sienes. Un amanecer que me brinda el día, yo que no veo amaneceres. Unos dicen que madrugan mucho y luego es mentira. Esperando, esperando. A ver qué tal día paso. Espero no marearme o cosas así. Las madrugadas se suceden sin mí. A las cuatro de la mañana no hay ni rastro de nadie por las calles. Pero a las 6 y media he visto desfilar  a un trabajador de mi urbanización y se oía llorar  a un niño.

 Creo que todos padecemos ese hormiguillo que da la pura existencia en la mente o en el alma. Nos sabemos mortales y eso duele. Si la vida es penosa, peor aún. Cuando miramos al mar o a las verdes hojas de los álamos un mediodía de domingo, sentimos que ha pasado el tiempo porque el líquido elemento nos abruma con su inmensidad o las hojas de los árboles nos acogotan por su perfección natural. O es que ya es domingo y ha pasado la semana y nosotros con ella y aquí estamos. Y somos como hojas al viento o pececillo en el mar que va de acá para allá disputado de las corrientes. La vida es eso que nos ocurre cuando pensamos en nuestra muerte, nuestro pasar en el mundo. Y no asentaban la cabeza.

 Noto cierto relieve en lo que escribo aquí. Podría ser esta sección como escribir en un diario, como escribir en un sitio que tuviera cierto eco. Me acuerdo ahora de una novela de Alberto Moravia titulada "El tedio". Sale un pintor de clase alta que no pinta en absoluto. Pero me gustó muchísimo el estilo de esta novela y quise escribir otra con esa forma de narrar. También leí una novela de otro italiano: Cesare Pavese. Se titulaba "La playa" pero no me gustó mucho su forma. Quizás escribir aquí sustituya el escribir historias. Pero digo eso: lo veo como algo relevante, como algo de interés, aunque a nadie pueda interesarle mis gustos literarios.

sábado, 5 de septiembre de 2026

 Si pudiera no pensar en nada, qué bien me iría. Aunque solo fuera por cinco minutos. Los filósofos tenían sus maneras de encontrar el conocimiento y crear una doctrina con él. Yo veo a Nietzsche demasiado difícil. Todo lo de ese pensador se reduce a: Dios ha muerto, viva el hombre. Yo leí un libro suyo donde aparecen osos que hablan, mendigos, gente que quiere subir a una montaña... Y luego está eso del león, del camello que yo no entendí nada aunque me lo repitieran cien veces. Hay una cancha de futbito y luego están esos filósofos. Yo entendía más del balón que de todas esas monsergas de pensadores que pensaron un mundo que no es. Al mundo hay que dejarle que dé vueltas, sin pensarlo mucho. Y por fin ya he escrito 4 blogs. Me ha costado, la verdad.

 Cuando estuve en la RAE, hubo dos compañeros agradables a mí que decían: cuando se acaba el tabaco por la noche yo busco las pavas (colillas) en el cubo de basura y me las fumo. Yo les contesté: no he hecho eso en mi vida. Hubo una chica asturiana que se quedó trabajando allí. Yo me busqué la vida en la educación pública. Luego me llamaron de esa academia para darme trabajo pero les dije que ya trabajaba en enseñanza. Había un menda, Román, que era muy majo y que estaba enfrente de mí. Anda que no se rio con mis chistes. Y yo me reí con los suyos. Tiempos aquellos que volaron fáciles, entre amigos y amigas de trabajo, entre papeletas y grabaciones en el ordenador.

 Decía Paracelso que no debemos contar lo que hacemos y que debemos pasar media hora en nuestra habitación sin pensar en nada. Como mejor se está es pensando en nada. Pero es un lujo que solo los adelantados de la meditación pueden darse. Gandhi decía que el ser humano debía rezar a sus dioses. Gandhi tenía mucho respeto por la figura de Cristo. Cristo es un personaje histórico y la palomita que preñó a la virgen no es tal. La gente se cree que son inventos de los curas. Fue Cristo y sus apóstoles los que difundieron la fe por todo el mundo. Tiempo de prodigios que no volverá. Hay una novela que se titula "La ciudad de los prodigios" pero en ella no hay prodigios al estilo del año 30 después de C. Los tontos no caerán del burro y seguirán pensando en lo mismo que les hablan en determinadas emisoras de la radio. Una vez, una que se las da de historiadora dijo: como todo eso de la virgen es mentira... Y se quedó tan ancha. No todo es mentira ni invención. Es un asidero para los malos ratos.

 A ver de qué escribo. Decían de Umbral, ese escritor y periodista, que escribía como meaba. Perdió el Madrid con el Betis 1-0. Pues vaya con el Madrid. Son prácticamente, las 10:00. Sin que nadie lo note el sol se trepará al cielo en un mediodía consabido y quizás en soledad. Veo mucha gente sola por la calle. La soledad es un mal que azota la ciudad. No hay compañía. El chiste dice: somos de movistar, ¿quiere cambiar de compañía? Y dice el menda: sí. ¿Y en qué compañía esta usted ahora? Ahora estoy con mi mujer y mi suegra. En fin. Todos queremos cambiar de compañía. El casado quiere ser como el soltero y el soltero como el casado. A ver si nos ponemos de acuerdo. Yo pasaba por aquí.

viernes, 4 de septiembre de 2026

 Si Juanita está de vicio, acompáñala al servicio, decía una canción. La verdad es que el género femenino se está instalando en todas las ocupaciones posibles. Sigue habiendo mantenidas, que es palabra muy fea, a desterrar. Pero las seguirá habiendo. Todo el mundo sabe lo que son. Sabina habló de una princesa. Ahora es demasiado tarde, princesa. Y me gusta este verso, también de Sabina: con sus veinte minutos de fama, retiró a su mamá. Es de una canción que se llama Barbie Superestar. La vida da y quita, la vida es maravillosa cuando estamos de vacaciones bien comidos y servidos. La vida llama a la puerta de tu casa y, a lo mejor abres y no es en balde.

 Ayer me senté en un banco y, acto seguido, se sentó un tipo, móvil en mano, aplicado al oído y empezó a llamar gilipollas a mucha gente durante un rato. Luego se calmó y habló con normalidad. Luego, vi pasar a un chino con una rubia de la mano. Hacían una extraña pareja. Me parece que hay una película que se llama "La extraña pareja", que no va de amor, sino de dos amigos. La vida se reparte por tandas de desgracias pequeñas o grandes. El amor es fundamental en esta vida, lo dice Enrique Rojas, el psiquiatra, y lo digo yo ahora, que soy un pobre escribiente. Muchos andan pensando solo en sí mismos y se pierden el amor a los demás. Una calle de París.

 Yo he estado en Santander, bañándome en la playa del Sardinero. También he estado en San Vicente de la Barquera. Y estuve en Bilbao, que se va por una carretera muy larga embocada en edificios hasta la ría. He estado en la Manga, en Cartagena, en Sevilla, en Córdoba, en Málaga. Y el último destino vacacional que tuve fue Soria. Dice la canción: voy camino Soria, tú, ¿hacia dónde vas? En Soria hay dos caminos: uno de ida paralelo al Duero y otro de venida por la otra orilla. En un puente de ese camino de vuelta, hay una pintada que pone: stop pintadas. Soria está pintada de arriba a abajo. Soria dice: huelga y yesca. Andan los torreznos fritos como las piedras. La mañana de mañana.

 Esto va que se mata, decía el albañil. A fin de mes cobró ese albañil 2780 pavos. Todo el que trabaja, gana mucho dinero. Estuve yo en el Carrefour, vendiendo libros de texto, la vuelta al cole, se llamaba. Y, por hacer un inventario un domingo y llegar siempre pronto al trabajo, supongo, de los 90.000 pavos asignados al mes, cobré 165.000. No me lo creía. Para mí eso era un pastón. Hasta mi madre dijo si no estaba yo robando algo. Todo el que trabaja gana un buen dinero hoy en día. No tengamos pena del obrero, que cobra bien. Más bien, tengamos pena de los vagos y perezosos de este mundo que no salen adelante. Pero yo creo que ante la pereza nos volvemos todos un tanto incomprensivos, no la toleramos bien. Barcelona ciudad. Loquillo.

 La Tierra se está partiendo en dos, dice una noticia que yo no entiendo. Otra vez aquí a expresarme, a decir cuatro cosas. Yo digo también a veces de mi vida para los cotillas que pueda haber en esta sección. A mí me llama la atención la historia del comunismo. Dijo un filósofo que todo se disuelve en la Historia. Los ingleses tienen dos palabras para la palabra única "historia" en español. Tienen "story" para un relato de ficción y tienen "History" para la Historia con mayúsculas, la Historia de la Humanidad. El comunismo se ha disuelto en la historia, como siempre digo, sin haber llegado a la dictadura del proletariado. ¿Cómo sería esa dictadura? No lo sabemos pero a mí me da que sería bastante cruenta. En fin, todo avanza, al progreso con mayúsculas nadie lo para pues el ser humano siempre ha estado ávido de avances, de descubrir cosas. La vida no para ni un instante y, si te toca a ti, te tocará a ti.

jueves, 3 de septiembre de 2026

 Uno lee la Biblia y está llena de batallas y guerras. Luego, está el libro de Job, que yo he usado mínimamente en una novela mía. Los amigos quieren consolar a Job, pero parece que no lo consiguen. Todos somos Job y todos somos Jonás y en este mundo no se instalará nunca el paraíso. Porque en este mundo existe el pecado. Aquí la envidia y mentira me tuvieron encerrado, dice fray Luis de León. Mientras exista la mentira, no existirá el paraíso en la Tierra. Dice Cervantes que la verdad siempre va detrás de la mentira y llega tarde siempre a imponerse. Son las 10: 45. Hoy comemos monchetas una vez más. La vida es compleja. No se puede resumir en un tratado ni social, ni político, ni religioso. Aunque religioso quizás sí, porque el tratado religioso proviene de Dios, no de un hombre confundido.

 El comunismo quizás funcione como una religión: creer en lo que no se ve, que es la dictadura del proletariado. Y además, el proletariado ha cambiado mucho. La gauche divina quiere convencer a ese que hace cemento de que debería hacer la revolución. Los comunistas de hace 100 años le daban al asunto un barniz de existencialismo: debemos comprometernos en este mundo con un ideal porque si no, nuestra vida es absurda. El mito de Sísifo pende de los progresismos de ayer y de hoy. Hay que ser activista, enterarse de por dónde va la gente, criticar duramente a la ultra derecha. Los comunistas creen en algo que no sucedió en la historia, que nunca tuvo lugar. Y la religión cree en un Dios. ¿La palabra de Dios es más verdadera que la palabra de todos aquellos que hablaron del paraíso comunista en la Tierra? No se sabe. Los evangelios hablan de prodigios y fe. Marx habló de que la historia se somete a la lucha de clases. ¿A quién creer? La gauche divina cree en el obrero, pero de lejos, en sus urbanizaciones de lujo.

 Los discapacitados entramos gratis en los museos, pero a mí no me gustan mucho los museos. Estoy harto de ver la familia de Carlos IV en los libros. Son todos muy feos. Y estaban corruptos. También he visto el retrato de Velázquez de un cardenal que dijo del cuadro: troppo vero. Este tenía cara de avispado. Hay que ser avispado para entrar en la curia. La curia exige discreción y saber de las personas y saber qué decir y qué callar. La curia son esos que mandan, la curia no tiene escrúpulos. La curia gobernante es atea en España. No me gustan los ateos porque si no creen en nada, ni en Dios, se puede esperar cualquier cosa de ellos. Bueno. La curia es la curia y cartucho en el cañón.

 Los educadores infantiles han perdido mucho dinero con las huelgas. Quieren que se reconozca su valor didáctico, que se los equipare con los demás profesores. Ojalá ganen los derechos que piden. En El Ferrol, me parece, van a abrir una empresa automovilística china. Ha muerto una cantante de jazz, no sé si es mayor o joven. En la foto, sale joven. Han empezado las tertulias y entrevistas. Han empezado las clases. Esto da normalidad a las familias. Hay familias numerosas, como me dice un vecino, con tres hijos. Quizás salga un poco a la calle a ver qué veo. Ayer hubo una manifestación muy numerosa en apoyo a Ceuta. Algunos marroquíes se van a su país diciendo que este ha sido el peor mes de su vida.

 Qué frío hace, dijo el tipo al entrar en la oficina. Nadie le contestó. Era ya común que le trataran como un apestado en el trabajo. Decían de él que era un lameculos del jefe. Volvió a decir eso en el bar y tampoco le contestaron. Hasta que hizo una temperatura de 20 bajo cero. Y ya no hacía falta decir que hacía frío. El frío ocupaba intensamente las oquedades del cuerpo, las extremidades, los pliegues de grasa de la espalda. El frío lo ocupaba todo. La gente fue a la compra una vez solo pero vino cargada de productos llenos de grasa para pasar el frío extenuante que hacía. La ola polar se dejó notar ampliamente en las carnes de los ciudadanos. Y ya al hombre este que decía que hacía frío, le cayó encima el sambenito de gafe. Lo que le faltaba.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

 Tengo que hacerme una colonoscopia. Para ello debo estar cuatro días ingiriendo solo arroz y pasta. Y luego tengo que beber de un brebaje para limpiarme las tripas el último día. Estoy nervioso. Paco ya se lo hizo el año pasado. Fuimos y venimos en autobús al hospital. Lo llaman una prueba, no una operación. Mi padre está en el hospital, le han operado del fémur. Yo no puede hacer gran cosa por mi padre, prefiero quedarme en casa con Paco, al que la soledad le podría jugar una mala pasada (rumiar ideas malas todo el rato). Paco está a disgusto con mucha gente, no quiere salir mucho de casa, se está volviendo un poco misántropo y agorafóbico. En fin, son dos palabras raras para decir que no quiere salir apenas de casa.

 Le llaman a mi hermano de Puerta de Hierro, el hospital. No sé qué le dirán sobre la operación de la que ha desistido. Pero no se entiende con la señora que le está llamando en estos momentos. Dice mi hermano que ha tenido un verano muy malo, con asuntos que le han removido cosas en la mente. No sé si llegará a un acuerdo con la señora que le llama pero parece que la señora está intentando que se opere pronto, cosa que Paco no quiere. Así que se operará más tarde. Luego hablan de la colonoscopia del año pasado. Luego, han hablado de que le llamarán en cuarenta y cinco días. Luego, ha despedido a la señora caballerosamente y ha colgado.

 Mi hermano Paco ha tenido unos días malos: dice que le han venido a la mente ideas negativas, de gente que no le quiere o con la que está en conflicto. Si se le deja solo sin hablar en casa, se pone aún más funesto. Ayer me dijo que hablar conmigo en el escritorio le calmaba, así que estuvimos hablando y tal antes de irnos a dormir. Ayer vi a una señora que me contó que tomaba muchas pastillas y también insulina. Y me contó que no quería vivir más. Y que si no fuera por mi hija, decía. Y que tenía ya 74 años. Y que no quería llegar a los ochenta. Yo le dije que mi padre, con 96 años, tenía más ganas de vivir que mi hermano y yo. Mi hermano y yo no vamos a fiestas, no comemos churros ni porras, no sabemos vivir porque todo parecen problemas.

 Hoy ha salido en El País un tipo que ha escrito la historia del siglo XX a través de su familia aristocrática húngara. Ha sido traducida esa historia a 25 idiomas. El tipo tiene solo 23 años. Ya se ha labrado un futuro como escritor. Yo creo que ya puede escribir cualquier cosa, que lo va a vender bien. Yo, por mi parte, me he leído "Nela 1979" que va de una familia extremeña que va a Barcelona. Nela descubre la heroína cuando la heroína era cosa rara todavía. Pero en los ochenta, fue muy prohibida. La historia del padre de Nela es tristísima: pocos días felices tuvo ese hombre, según el escritor, que es hijo suyo. El escritor rastrea la vida de su hermana Nela y, a la vez nos ofrece un panorama de la inmigración interior española y la vida de su familia al completo. Buena lectura y basada en hechos reales.

martes, 1 de septiembre de 2026

¿Y dónde vas a estar que más valgas?, dijo el padre a la hija. El padre detectó ciertos ladronicios en su lado derecho y dijo ya basta de tanta corrupción. Que si programas informáticos que nunca existieron. El otro día vi a unos amigos que viven en un pueblo camino de La Coruña, cerca de Madrid. Hablamos de sus hijos. Uno de ellos se sabe muchos poemas de Antonio Machado. En el hospital, todo sucede de forma escalada. Las camas son muy apreciadas porque descansas y sanas. Los médicos te dan el resultado de tu padecimiento. Porque han visto al microscopio lo que te sucede por dentro. Y ya, si te hacen un análisis de sangre, se enteran de todo. Quizás te sientas culpable de haber estorbado pero las cosas son así. Gente que entra y que sale.


 Ayer comí gusanitos en un banco del parque. Me ayudaron a pasar el tiempo. La máquina de afeitar que regalé a mi padre parece ser buena. Hay golondrinas paralelas en ese libro de poetas antiguos. Y se quedarán los pájaros cantando. Nosotros nos iremos y no volveremos más. Andará la plaza de mi pueblo desierta, como siempre. Los martes en Majadahonda aportan ruidos por todas partes. La vida es un cercanías con diversas paradas. Que no te toque a ti, dicen los enfermos. La luna ya ha chillado bastante esta noche. No esperes de la incomprensión nada bueno, a lo mejor la incomprensión te hace llorar. Pero no temas, siempre hay almas que sienten. La bondad está extendida entre la gente. Lo veo con mi corazón pobre. La recompensa estará arriba, muy arriba de este mundo. Haz cosas buenas, hasta las piedras te lo agradecerán.

 Un reto. Un acontecimiento futuro. Aplicar la inteligencia y la paciencia a la vez. No nos tenemos que turbar ni espantar. Es solo cosas del destino que te llevarán allí. Poco a poco irán pasando los días y luego, estarás contento de haber dado el paso. Es algo terapéutico. Es algo con sabor a salud. Es la vida que te pega un pequeño repaso por tu interior, por tus ganas de aguantar, por tus resistencias más grandes. Las cosas, a veces, surgen así. Nadie te da explicaciones. Solo que te piden quizás que ayudes a una ciencia, a una parte del conocimiento y, de paso, te ayudas a ti mismo. No será tan duro como imaginas, sino solo un poco la mitad de duro. Una noche sin luna, la noche ideal.

 Sin salir de casa, voy a preparar unos tallarines. Del chorizo que quedó de hacer las lentejas, voy a hacer un salsa con tomate, bien picadito el choricito. Hay que aprovechar lo que hay por la nevera. Los días estos últimos de agosto han sido un poco revueltos. Yo he tenido que ir al médico. Mi padre se ha roto un hueso. Paco se ha estresado un poco. Pero parece que todo vuelve a su cauce. El día 7, lunes, tengo una prueba médica, una colonoscopia. A ver si me encuentran algún pólipo. Pero esta prueba es para verme el intestino delgado, creo. He tenido una infección en esa parte del cuerpo. A todo el mundo le salen infecciones. no hay que preocuparse. Todo el mundo lo pasa mal alguna vez. No digas que tú no eres vulnerable, que sí lo has sido y lo serás.

 Estoy un poco tenso ahora por la mañana. Las cosas no van todo lo bien que se espera por lo de mi padre, que se ha roto el fémur. Pero todo irá pasando alrededor del día como han transitado la luna y el sol. La luna es plata, el sol es oro. La vida se va cocinando con estas luces en el cielo. La estrella matutina solo es adorno. Dice una canción: con esta estrella que pesa tanto. Lo dice Isabel Pantoja en unos versos que oí en el pasado. Yo también tengo una estrella que pesa mucho. Por los cerros de Cabrera me vengo meando vivo. Estoy preso y no me dejan aliviarme. Mis captores son muy poco comprensivos. Si sé no me rebelo contra el rey. Los rebeldes deben aguantar de todo por eso, por ser rebeldes.

domingo, 30 de agosto de 2026

 Los de Podemos, ese grupo político, han metido en la política y en la sociedad la vulgaridad, la chabacanería, el insulto, etcétera. Ojalá desaparezcan para siempre. Camino llevan. Las lunas que alumbran la noche lo hacen tímidamente, como sin ganas pues es luz prestada, como el que le pide a un vecino una cerilla. Yo he vivido esta época que vivimos todos y no quiero hablar de fascistas, de guerras civiles, de ataques a la transición democrática, de insultos porque uno diga lo contrario. Se debería poder decir, en democracia, lo contrario. Suenan tambores de guerra en el mundo. Lo que yo creo es que las democracias deben pervivir, las democracias deben seguir adelante con todos sus problemas. Lo que pasa es que llegan dirigentes a la democracia que son de chichi nabo, de andar por casa, de una inutilidad aberrante.

 Hace fresco por la ventana. Por el piso también hace fresco. Ha llegado septiembre antes de tiempo. Los de izquierdas se arropan y los de derechas también. Al final, todos somos seres humanos con muchas carencias. Carecemos de un lóbulo frontal activo que nos diga qué hay que hacer. Carecemos de dinero para irnos a una isla paradisiaca. Los que son comunistas carecen de una idea de realidad que se ajuste a los hechos de la vida. Los derechas extremas también carecen de una visión lógica de las cosas. Por eso debe pervivir la democracia, porque la democracia acoge a esos extremos y los funde en la clase media, clase que es el colchón de las libertades y seguridad económica precisamente, de la democracia.

 A Lorca lo mataron. Y a Maeztu también. Y a Muñoz Seca también. Las guerras civiles despiertan muchos odios. Porque unos mataban y los otros reaccionaban matando. Mataron a Calvo Sotelo. Y hubo un intento de golpe de estado que derivó en la guerra. Yo propongo olvidar la guerra. Falta poco para que se cumplan 100 años del estallido. Hay leyes que han fomentado la vuelta al rencor, a la victimización, pero solo de un bando. Y hubo dos. Las guerras, mejor en el olvido. Si sacas huesos de unos, los otros parece que no tenían huesos. La vida sigue. Los que vivieron esas épocas de terror, dirían: olvidadlo, olvidadlo.

 Hay unas personas a las que llaman creadoras de contenido. Pero no sé lo que hacen ciertamente. Casi ni que me importa. Al nombrarlas, deberían ser más concretos y decir qué contenido crean. Si es contenido informativo, filosófico, científico, etcétera. Ayer vi una gran película que se llama "Una habitación maravillosa". Fue muy buena, me hizo pasar el rato de la manera más agradable. Hoy domingo las cosas parece que están bien aunque a mi padre se le ha roto una cadera. Ayer fue un día muy tranquilo. Es lo que necesitaba. Hice unas lentejas que hicieron algo más que alimentarnos a Paco y a mí.

sábado, 29 de agosto de 2026

 Ha venido un final de agosto que no sabe uno a qué carta quedarse. Hace fresco, aunque haya sol. El piso se ha quedado frío desde el jueves, que fue cuando refrescó bastante por la tarde y había unos nubarrones que daban miedo. No en vano, un par de torrenteras por Tarragona y León, han causado muertes. Yo  noto que la gente lleva chaqueta o ya viste pantalón largo. Noto algo de nerviosismo en la gente también. Asuntos que deberían estar resueltos en el terreno social y político no lo están por el emperramiento de un ser estúpido que quiere hasta el final, dejando a España en mal lugar. La gente no comprende, no asume tanta dejadez, tanta mentira, tanto deshonor. Y la cosa sigue y sigue. Yo escribo aquí alguna cosa y me desahogo. Pero, ¿el que no tenga desahogo?

Si dijera que mi vejez me obsesiona, mentiría. Pero sí que me preocupa. Hoy en día, con tanta química y tanta pastilla, la vida de los ancianos se alarga en un tiempo que parece un poco inútil, ya que esa vida de los ancianos no tiene mucha calidad. Al revés, es casi espantosa. Los viejos andan cojos, no ven ni oyen bien, están en silla de ruedas algunos, etcétera, etcétera. Conozco un caso, el de mi tía, que estuvo varios años tendida medio muerta. Yo creo que, como de viejo no tengas una afición, por muy tonta que sea, lo vas a pasar mal. Puedes hacer puzles, puedes hacer barquitos con mondadientes, que parece una tontería, pero debes hacer algo para huir de la vejez que te espera. No sé. Pero hay un tiempo en la edad del hombre que todo son quejas y derrumbes.


 Mi madre se llamaba María de la Salud y mi hermano mayor, Ángel. Rezo todos los días por ellos, me acuerdo de ellos. Me quedaré sin gente como lo hará mi hermano gemelo. Los días avanzan sin duelo por los vivos, los días no dan tregua pues están regidos por el sol y la luna. Salen los dos astros, se recorta otra jornada. Estamos viviendo días difíciles en el mundo. Paco dice que de España a Ucrania hay a lo mejor solo tres o cuatro horas de vuelo. Tenemos la guerra en Europa, tenemos guerra en el Mediterráneo y en Medio Oriente. Los precios suben y suben. La clase media, sostén del sistema democrático, se acerca a abajo, a las clases más bajas. La gente está loca, está más loca que mi hermano y que yo. La gente no se orienta en este medio hostil. Es como un pez que nada en aguas contaminadas, es como si la población estuviera gilipollas. Los tiempos de crisis son las crisis de los tiempos. Ojalá no hubiera tanto loco en el poder.

Los aviones despegan y aterrizan en otro punto distante. Y en su camino gastan mucho queroseno. Los pájaros visitan a los médicos, costumbre que han cogido desde que hay tantas guerras y dictadores y locuras políticas que nadie entiende. La luz del sol viene a la Tierra un poco amargada, un poco verdinosa, un poco menos luz que hace diez años. La vida se ha vuelto difícil desde que los locos están en el poder. Y los locos estos son casi como graciosos, la gente los ve buena gente pero yo los veo como inútiles innecesarios. La vida también parece un metro a punto de partir, solo eso: un puto vagón con dirección a Argüelles. Mi hermano está preocupado con estas cosas que están pasando. También yo. También cualquier hijo de vecino con dos dedos de frente.

 Este gobierno y, en particular el presidente, ha preferido irse de vacaciones y no actuar. Ha habido una violación de fronteras, casi una declaración de guerra. Y no ha habido respuesta. Toma nota Marruecos para la próxima. A mí todo esto me parece increíble. Polonia, cuando fue invadida, mandó a su caballería a luchar contra los tanques nazis y murieron todos, pero la mandó. Era su país, era su patria invadida. La luz del sol deja ver lo que uno hace o no hace y no hay cuentistas suficientes para decir que esta acción de gobierno no es tan mala, que ya todo se va arreglando, que llega la "normalidad". Cuando hay un estúpido inútil de tu cuerda, todo se vuelven mentiras para apoyarlo. Mira Zaide que te aviso.

 Noches blancas de hospital, dice la canción. Ahí hay una especie de metáfora. Es una canción pretendidamente de navidad. Las noches en los hospitales no son precisamente blancas aunque los azulejos de las paredes sean de ese color. Las noches de hospital son aburridas, de un color marrón, de sorpresa por lo que está por pasarte. Ayer jueves me llamó mi sobrino para quedar pero mi sobrino no se daba cuenta de que había unos nubarrones grandes y negros en el cielo. No estaba la tarde para ir al parque. Suena un perrillo a lo lejos, de esos que no levantan un palmo. A ver si la vida se tranquiliza para podernos tranquilizar todos pero con estos políticos que hay, estas guerras, estos avatares estamos todos como crispados.

viernes, 28 de agosto de 2026

 Cuando yo termino una historia, un relato, lo paso a papel. Luego, lo leo con desinterés pues he sido yo el que lo he escrito y ya me lo sé. En una balda tengo todas mis historias. Pero no me da por leerlas, me da mucha pereza. Voy a ir a la biblioteca pues ya me he leído la novela que saqué. En esta novela me da mucha pena, muchísima, la figura de un padre. Nunca supo ser feliz el pobrecito. Lo cuenta su hijo. Y es real, no inventado. Se basa en una familia, como tantas, que emigraron de Extremadura a Barcelona. No estamos Paco y yo en la ruina ni moral ni económica. Somos dos tipos legales, algo sumisos y deseosos de vivir experiencias bonitas. Viva la Cibeles. Qué tuno es Neptuno.

Yo he sido muy primavera en mi juventud. Confiaba demasiado en la gente. Confié en mi hermana, incluso. Pero he aprendido de mentirosos y manipuladores. Y ya no me la van a dar. Seguro que Rosendo tiene un equipo médico detrás para que le diga: sujétate de esto, haz esto otro. A la pública seguro que no va. Un día dijo que su mujer hizo lo que correspondía, que era cuidar de sus hijos mientras él estaba de gira. Iba en furgoneta pero creo que ya no va. No sé si sigue dando conciertos pero debe de tener ya la voz cascada. Si yo tuviera que volver a dar clase, empezaría con eso de sujeto, verbo y predicado, que tan bien sienta a la cabeza. Hay gente que se encapricha de una cosa y te mete en su puto capricho. Hoy ha salido el sol. Para todos o para nadie. No vayan a pensar que no voy sufrido.

 La revolución rusa no fue como la francesa. La francesa, en sus derechos, hablaba del derecho a la propiedad privada. La soviética, no. Todo debe ser del estado, el estado de los obreros que nunca existió. Pero sí existió en Rusia una nomenclatura que comía y bebía bien. Y unos dictadores. Eso es el comunismo. Anda que no copió Hitler de la revolución rusa. Lo primero, quitarse de en medio a toda la oposición. En cuanto a la propiedad privada, hay un señor que yo seguía en Youtube que decía: si nada tienes, nada eres y pueden hacer contigo lo que quieran. La dependencia económica del estado de toda la población y el sometimiento a la voluntad de un solo dictador es lo peor que le puede pasar a una nación. Y eso es lo que les ocurre a los países de régimen comunista. Yo he conocido a unos comunistas. Es la gente más ególatra, arbitraria y gilipollas que me he encontrado en mi vida. Vaya ejemplar de primavera.

 Yo le digo a Paco: ¿no llevamos una vida un tanto ruinosa? Y Paco me contesta: no. La ruina debe de estar en otras partes. Aunque seamos enfermos, somos, yo creo, inteligentes mi hermano y yo y sabemos lo que nos conviene. Quizás no hemos sabido decir que no a abusos por parte de la gente. En general, somos sociables, nos gusta hablar con las demás personas. Nos gusta la música, todo tipo de música. Hemos colaborado bastante con la familia. No nos quejamos mucho para lo que habríamos podido quejarnos. He perdonado yo a un abuso de mi hermana que ha estado manipulándome en ciertas ocasiones. Mi hermana, o se cree protagonista de todo o se cree víctima de todo. No tiene término medio. Y es muy mentirosa. Pero qué se le va a hacer. Lo hay peor en traje de mujer. Madrid se viste como una dama para saludar a los que vienen de la sal y el vino alegre. Hay en el aire un olor dulzón a jazmín marchito. Solo se aturde si se entera.

domingo, 23 de agosto de 2026

 Suenan los perros, suena el sol de modo más sutil, suenan las hojas de los álamos, suena el césped como creciendo todo a la vez. Ya casi llega septiembre. El horóscopo me ha dicho que el nuevo curso será bueno para mí y que hoy viviré acontecimientos interesantes. Me cago en la puta de oros por no haber ido a la playa aunque fuera yo solo. Me cago en la puta de oros por no dejar de pensar que Paco se pondrá malo. Me cago en la puta de oros porque la vida es así de triste, no tengo unos tíos a los que visitar que vivieran en la costa. Me cago en la puta de oros veinte veces porque sigo en el agujero de los días olvidados antes de amanecer.

 Estoy mejor que estos días de atrás en los que una angustia muy fina corría por mi alma. Yo lo que me planteo es si una persona que hace todos los días exactamente lo mismo no se volverá loca por causa de la rutina. Cuando veo a Paco metido en casa sin hacer nada o me veo a mí mismo repetir acciones a todas horas, se me forma una idea mala en la cabeza como que algo irá mal si no salimos de este muermo vital. Y no salimos apenas a ningún lado. Fuimos a comer cordero al Alto del León pero para de contar. No nos hemos desplazado a ningún sitio lejos ni casi cerca. Y encima, dice Paco que deja de conducir, que ya le cansa el coche. A partir de ahora, en servicio público todo el rato.

sábado, 22 de agosto de 2026

 Agosto de 2026. Historia de dos gemelos.

Voy a usar este formato de blog para analizarme psicológicamente de la mejor manera. Hay una canción de un tipo olvidado y que en su día (años ochenta), parecía un desclasado, un marginado de la movida reinante, una canción, digo, que suena así: tengo una moto que no anda, tengo un loro que no habla y un coche que no arranca e iba ensartando despropósitos de esta clase. Y el estribillo decía: "Y todo el mundo dice qué te pasa y yo no sé qué contestar". Estamos este verano del 26 un poco así todos. Las noticias no ayudan a estar calmados pues las fronteras de España están alteradas. Y nadie hace nada en casi un mes. Lo de Ceuta es como si un pájaro nos estuviera picando la coronilla todos los días y creo que no exagero. Este gobierno ha hecho caso omiso de tal situación y ha abierto la ventana de las dudas en vez de resolver el conflicto con premura y resolución. Es un desastre en todas las dimensiones, en términos de exterior e interior de España. Pero yo pensaba hablar de mí. Tuvimos Paco y yo un desacierto con unas cosas del banco y Paco se desestabilizó un poco. No fue alarmante y se recuperó pronto. Pero a mí me vino a las mientes el montón de veces que Paco me trajo de cabeza y lo paso mal. Me imagino otro brote y cómo estaré yo para aguantarlo. Y esa sensación se extiende en las horas del día y sufro por ello. Estoy con la cabeza volada, como extendida a muchas ideas de tragedia y malestar para Paco y para mí. Y pienso que cualquier conflicto, estrés o duelo que pase Paco, le van a conducir a un ingreso. Y, como los conflictos pueden estar a la vuelta de la esquina, me pongo malo. Yo mismo invento conflictos posibles en que la salud mental de Paco flaquea. Los dos primeros días de agosto (sábado y domingo), yo estuve mal. Veía un montón de días informes, temerosos y dolorosos de vivir. Luego me aclimaté y pasé unos días felices de mediados de ese mes. Hasta que pasó lo del banco.

 Recuerdo aquellos canelones de espinacas como si fuera hoy. Recuerdo el taxi que me llevó a Torrejón. Recuerdo también un poco el frío y la lluvia de esos días. Hoy he estado hablando con un amigo que cuidó de su tío esquizofrénico. Dice que le daba a este tío por beberse lejía y tomarse las pastillas inadecuadamente. Yo le he contado de mi hermano, de cuando cae malo. La vida es un sucederse de contrariedades o de cosas bonitas por vivir. No las elegimos, vienen y ya está. La mariposa recorre el bosque y levanta terremotos en lugares lejanísimos con su vuelo. Ave, corazón de la vida.

Las nubes están en su sitio. Los hijos de puta, también. Estos señores malos, como dicen los niños, comen, beben y faltan al respeto a los demás. El cantante Luis Eduardo Aute decía que no le salía ser malo, que lo intentaba, pero no le salía. Me vienen mucho a la memoria las canciones de este cantante: yo pasaba por aquí, ningún teléfono cerca y yo pasaba por aquí. Y la de buitres y tiburones. Y la de como un perfecto estúpido que soy. Aute es de lo mejor en esto de hacer canciones. Los niños detectan la maldad. Yo veo dibujitos animados en los que salen personajes con muy mala hostia, con caras de vinagre. ¿Queremos que nuestros niños sean unos hijos de puta? A lo mejor sale rentable para que no los pisoteen los demás.

 

 Este libro que escogí viéndole por la vitrina de la librería y que se llama "Instrucción de novicias" no deja de ser un rollo. No es novela, no es una especie de documental, no es nada más que unos apuntes de unas monjas que existieron en el siglo XVII. No se dan datos claros de lo que hacen las autoras en Norteamérica. Toda la historia de este libro está deshilachada y pobre de acontecimientos narrativos. En fin, un rollo. A ver si me la acabo. Ya me he acabado la de la chica que tiene cáncer y desea hacer un montón de cosas antes de morir. No es una gran novela. Es para pasar el rato. Pero "El nido" sí está bien. En "El Nido" he encontrado una literatura buena y divertida, con sorpresas y con realidades que debe de haber en la ciudad de Nueva York. Mejor cojo libros de la biblioteca porque los comprados no me han satisfecho.

 En este mundo en que vivimos, si sales deportista más o menos exitoso, ya lo tienes casi todo ganado hasta la vejez. Con el dinero que te den por jugar en un club de fútbol o por batir un récor en atletismo, la fama que obtienes te da para vivir bien toda la vida. Porque el deporte en España está muy valorado o sobrevalorado. Los futbolistas entrenan, sí, pero juegan 90 minutos a lo mejor no todo lo mejor que pueden y ya se han ganado la tostada. Vienen rachas en que son criticados o en que son ensalzados como dioses, pero ellos, a lo suyo, a jugar partidos, a entrenar para ganar una medalla, a meter canasta tras canasta y a hacer un montón de pasta en pocos años. Y así, se ríen de los pececitos de colores para toda su puta vida.

viernes, 21 de agosto de 2026

 Hoy he estado a firmar el contrato de una compra-venta del piso de mi padre, donde tantos años pasé viviendo. Todo pasa y todo cambia. Llegan los años y se plantan delante de uno y los que se fueron son como fantasmas que ya no valen. Se queda un hueco mirándonos desde las sombras de ayer. Hay que comer puré y filetes y pescado y saludar a los amigos y a los familiares y a los que nos echan un cable en esta vida. Hoy me he levantado con un dolor en el estómago. Sería algo somático pues ayer estuve nervioso por el evento citado. Ya todo pasó. Un café después de comer, un cigarrillo y una vuelta por Madrid me devolverán la serenidad y la tranquilidad tan preciada.

jueves, 20 de agosto de 2026

Mi hermano Paco dice que la gente está desconfiada, triste y angustiada por la política que se está llevando a cabo. Y no le falta razón, yo creo. Este gobierno ha abierto la herida de la guerra civil. Uno de la ser decía ayer algo así como que deberíamos concienciarnos de los "miles" de muertos en las cunetas. Luego hablaba este periodista constantemente del franquismo, como si fuera un ente global y maldito. Yo creo que ya está bien de franquismo. Enterrar el hacha de guerra estaría bien ya. No quieran fusilar a Franco después de muerto. Hay que oír llamamientos a la dureza de un dictador. Pero no se habla de las brutalidades de la retaguardia republicana. El franquismo, parece que no nos libraremos ya nunca de ese fantasma.

 La hora que va de mediodía hasta la una, no sé qué hacer de mí. Ayer dijeron que habría un bajada grande de temperatura. Y que llovería. Está por ver. Hoy me pongo la inyección a eso de las 4. El mundo va dirigido por cabezas parlantes como una banda de ¿rock?, ¿punk? que se llama así, talking heads. A los poderosos de este mundo se les ocurren muchas ideas y las ponen en práctica. Lo más seguro es que no sean ideas buenas pero las ponen en práctica para dar pasos hacia adelante. La virtud no existe en este mundo, no se la tiene en cuenta. Para mí que todo esto que está pasando es una señal de un apocalipsis al que estamos yendo sin darnos cuenta. No digo un apocalipsis en sentido bíblico, sino humano, global, propio del ser humano que le da por destruir.

 sz se pega al poder como un alacrán a una piedra. Ya es por vicio. Se ha juntado con las minorías que solo representaban a un espectro de la sociedad española. Echa la culpa continuamente a la "extrema derecha y la derecha extrema", que no sé qué quiere decir. Ha creado una red criminal corrupta de tomo y lomo, de la cual él es partícipe. sz está jodiendo a España muy fuertemente. Lo malo es que puede ganar otra vez las elecciones (sz está siempre en onda electoral, a ver si salgo otra vez) y nos puede costar muy caro otros cuatro años con este indeseable en el poder. Demonizando a vox gana muchos puntos, sí. Pero es el tío más desolador de la democracia española po rmucho.

 sz, psicológicamente, es un enfermo. Para mí, es un psicópata. No le duele el dolor de los demás. Es indolente, frío. Ha montado una red criminal (dicho por los jueces, no por mí). No ha dado explicaciones de muchos desastres, como el apagón o la dana. No ha apoyado a las víctimas. Se ha puesto siempre enfrente de las cámaras para decir lo bien que va España (este país, dice). Para lo malo, se escabullía, no quería salir en la foto. Ha acusado a todo el mundo (a los jueces, a los socios, al pp, por supuesto) de responsabilidades solo suyas. sz es una persona muy peligrosa y está en el poder. Y él ya gobierna sin parlamento, sin presupuestos, sin socios... sz es un loco al poder. Por ti, Lili Marlene.

miércoles, 19 de agosto de 2026

El que no ahorra, no halla en la cuenta corriente. Todo es sorpresa a fin de mes, cuando se mira el extracto. Y, si encima, no te gusta mucho trabajar, lo pasas mal porque ves que el dinero se va y no vuelve. Y que no entres en números rojos que  todo son intereses, intereses para el banco claro. Yo nunca he estado en número rojos ni pienso estarlo. Pero los números rojos me da a mí que da mucho yuyu y da mucho qué pensar. Pero me puedo morir de algo, de un cáncer de pulmón, por ejemplo. Y el dinero, ¿para qué lo he querido o quiero? Hacer las cosas bien es mejor que arrepentirse uno de lo que hace. Y puedes estar muerto. Pues dice el refrán: haber elegido muerte. Y yo, en mi vida, muchas veces he deseado muerte.

 En verano veo muy poco a los de mi familia. El año pasado se tuvo que poner malo mi padre y mi hermano para verlos más. No sé yo qué gusanillo me trepa por la sien en esto de ver a mi familia. Tampoco es una maravilla pues no suelen contar nada. Y sí que desean imponer rollos como los de la casa del pueblo que, a Paco y a mí, por ahora no nos interesa. Si han ido de vacaciones, no cuentan dónde han estado. Si los ha pasado algo, tampoco lo cuentan. Yo lo veo más o menos bien pues hoy en día la privacidad es la privacidad. Pero creo que los sobrinos por parte de mi hermano mayor tienen complejo de derrochones. Se creen que todos les juzgamos por el montón que gastan y así no hablan. Es mi teoría. Pero puede haber otra.

 Francisco Espinosa me parece que nació en Antequera. Fue cura. Pero eso no le impidió escribir sonetos de amor a Amarilis y a Lisis y a Dorotea. En aquella época había muchas Doroteas que se metían en tu cama casi sin darte cuenta. El ser cura en aquellas épocas era como un cargo administrativo más. Ahora ser cura es algo muy serio. Se debe renunciar a Doroteas o Vanesas de este mundo tan espirituoso. Luis Martín de la Plaza nació en Nebrija, de donde era el mayor gramático que tuvo España en mucho tiempo. Luis Martín de la Plaza saboreó los dulces encantos de Camila pero sufrió una sífilis, muy común en aquellas épocas. Y se quedó ciego y murió al poco tiempo asistido por su mujer, que no sabía lo de Camila.

 Andando, andando se ven cosas desde las que colegir el estado de este mundo. El otro día iba yo dando un paseo a eso de las 7 de la tarde y me encuentro con un tío durmiendo en un banco. Es el signo de los tiempos: el Ibex, hasta arriba. La gente de la calle, hacia abajo. Nunca ha habido en Majadahonda estas tribus que hay ahora de drogadictos que cada vez son más grandes. Yo le pregunté al dueño del supermercado que está en la plaza donde se juntan estas gentes que si molestaban. Él me dijo: se hacen daño. Solo dijo eso. Pero se ve que deben robar para pagarse la droga pues no trabaja ninguno. Están por la mañana y por la tarde. Ya digo: andando se ve la miseria de un país o una ciudad y yo ya la estoy viendo.

 Ayer escribí muchos blogs y escribí uno que decía que hay que trabajar en este mundo. Conozco el caso de un amigo enfermo mental que lloraba porque su padre le llamaba inútil y tonto. Consiguió el trabajo de cajero de un supermercado y ahora se le ve más feliz pues, cuando le veíamos en la asociación, lloraba de lo mal que se sentía. Y el gilipollas del jefe de la asociación decía que el trabajo no era importante para un enfermo mental, cuando todas las instancias ligadas a estas enfermedades dicen que es fundamental. Meléndez, que así se llama este amigo, es más feliz desde que trabaja y es valorado por sí mismo y por los demás. Vaya jefe de una asociación de enfermos mentales. Un vago redomado y un jeta.

martes, 18 de agosto de 2026

 Hay que ir asentando las bases para una buena vida. No hacer caso de modas pasajeras, ni siquiera que perduren. Las modas te quitan personalidad. Viste como quieras, vuela con Iberia a Nueva York. Los hay que tienen un caletre y lo tienen que cumplir a la fuerza. Para ellos es el mundo, no para los que nos quedamos en casa. Pero para eso hay que tener mucho parné. Por ejemplo: el martes me voy a Barcelona y el sábado a Cáceres. Olé tus cojones. Pero la primera pregunta que se me viene a la cabeza es: ¿Eres rico? ¿Tienes de verdad tanto dinero? Pues el dinero, por ejemplo a mí, aquí en Majadahonda, se me va bastante rápido. No sé yo cómo se va dando vueltas por toda España. Con su pan se lo coman. Yo, a lo mío: cuidar mi salud mental y corporal, comer bien y dormir a pierna suelta.

 Prepárate, va a estallar el obús. Hay que tener fuerza mental y no derrumbarse por mucho que cambien los vientos. El amor de mi vida ya se jodióóó. Las naturales formas de comportamiento humano están en el ser mismo, es algo innato en el género humano. No ofender, no ser descortés. Y si he ofendido en este blog creo que nunca he llegado al insulto de seres cercanos. Últimamente, me refiero. Yo digo cosas que pueden referirse a una generalidad pero las digo porque conozco el caso de las personas que he tratado, incluido mis familiares. No suelo hacer mucha sangre. Solo cuento como podría contar de otros. Las familias pueden tener los mismos problemas que otras y por contarlos objetivamente no se insulta ni se ofende, creo yo.

Mirar de reojo a ver cómo van los demás, nos sirve para aventurar cómo nos irá a nosotros. He conocido gente que ha tenido que vender un buen trozo de su patrimonio porque estaban ahogados de deudas por gastar y gastar sin freno. He visto a un menda que ya no pasea con sus hijas y su mujer y ahora está solo en una esquina fumando y bebiendo cerveza. He visto hombres de mi pueblo y a un hermano mayor que de tanto beber y fumar han derruido su vida. He visto a un familiar vestir como un mamarracho y encima caro. He visto locos, he visto viejos en sillas de ruedas hechos polvo. Hoy ya es 18. Le quedan a agosto 10 días prácticamente.

 Aunque parezca mentira para un mes de agosto, el viento aúlla. Solo de vez en cuando y con poca fuerza, pero aúlla unos metros más allá de mi ventana. Debe de hacer ese sonido en la barrera de los álamos o más allá. Mi vejez será tranquila en todo lo que se pueda. Lo primero es no hacer caso a consejeros a los que no importas una mierda. Hay centros para enfermos mentales que están bien, están muy bien dotados. Me consta porque conozco a una viejecilla en Majadahonda que tiene a su hija en uno. Esos sitios tienen internet, tienen huerta, gimnasio, etcétera. Y, como dijo el doctor, los familiares y los trastos viejos, mejor cuanto más lejos. Y no dejas aire que respirar.

 Si la vida te da limones, haz limonada, decía en letras gruesas el libro que compré. Es una guía de esas que llaman autoayuda pero no me está gustando. Habla todo el rato así, como en metáforas tontas y consejos muy ambiguos. Lo voy a dejar en la página 30 y voy a leer lo de mi amigo Leo, el mayor de los cuatro hermanos que les deja sin un dólar de la herencia y se pira sin dejar señas. Y encima deja preñada a Charlotte, uno de mis personajes favoritos de la novela que da a luz en el comedor asistida por un bombero jubilado amigo suyo. La vida da muchas vueltas, eso sí. Y por eso, nos sabemos si estamos arriba o abajo o en ningún sitio de los probables que intentamos manejar. La vida te coloca donde quiere, no donde debería.

Un hermano cuenta un trozo de vida de su hermana mayor, heroinómana. La hermana existió y vivió en Barcelona y Génova. Murió joven. Al hermano le resulta muy difícil seguirle la pista. Hay unas anécdotas familiares de un color crudo. El hermano va por las zonas donde había jipismo en los años 70 en Barcelona pero no encuentra a nadie que le dé siquiera una pista. La historia de la heroína la sabemos todos: de venderse en farmacias a estar prohibidísima en los años 80. La hermana se lía con un italiano. Podría ser el argumento de una novela mía.

Hay ahora mismo el ruido de unas máquinas que roturan el asfalto con unos dientes fortísimos. Toda la avenida España arriba hacia el zoco. Me han dicho que es para poner cámaras de vigilancia. Me lo ha dicho uno que tiene un piso en Plaza de Castilla, en Madrid. Y se ha revalorizado ese piso y, a lo mejor, se jubila antes de tiempo con el precio del alquiler de ese piso. Es camarero pero no me ha dicho cómo accedió a ese piso, cómo lo consiguió. A lo mejor se te ocurre pensar de alguien que es un mindundi o tal y a lo mejor, es un arquitecto jubilado que tiene fama internacional. O, como yo, que pensaba que este tipo vivía exclusivamente de su sueldo y mira. Un piso en Plaza de Castilla.

 Cuando a mi madre le dio el infarto, me parece que tenía ya 92 años. Esas edades son críticas y no estuvo más de una semana viva. Si a mi padre le llega una fatalidad, tampoco aguantará mucho por lo mismo: por su edad crítica. Mi padre ha sufrido una depresión, una retención de líquidos y una pulmonía pero tiene el corazón fuerte y eso le ha salvado. En caso de que sufra alguna dolencia fuerte, morirá pronto. No es un deseo. Es la constatación de un hecho ya visto. 96 años son muchos años y la edad cansa y fatiga. Pero a lo mejor muero yo antes o algún sobrino o mi hermana o mi cuñado. Nadie está a salvo de los imprevistos de la vida. Y uno de sus imprevistos, sin dudarlo, es la muerte. Por la calle del olvido vagan tu sombra y la mía.

 Hemos comido a la una. Lego yo me he tumbado pero como no me dormía, he ido al Rodilla a pasar un rato. Al volver, he visto a un operario de obra dormido con la nuca apoyada en el casco. Hay que tener sueño, ¿no? No he visto ya más a esa tonta que el día que me dijo que iba 20 minutos retrasada antes de dar los buenos días. Las hay gilipollas. Encima, tuve que aguantar que me llamara borde cuando apenas hablé. Habló ella todo: que me tengo que ir, que me tengo que ir. Pues vete, gilipollas. Cuando llegue últimos de septiembre, voy a ir al Gran Plaza 2, a dar un paseo, a comprarme un jersey, a relajarme en el sofá molón.

 La vida va atómica, dice una prostituta en un video de Manu Chao, ese estupendo cantante. Y luego dice la prostituta: pero nosotras la vamos a domar o algo así. Tiene Manu Chao una canción que se titula "me llaman calle", que va de la prostitución. En otra canción, habla de la mentira. Mentira comanda, dice. Es verdad. Hay miles de mentiras por una verdad. Porque las mentiras son más elásticas, las puedes adornar. El que roba dice que se le metió solo el dinero en el bolsillo. El que mata dice que se cayó el cadáver sobre el puñal, etcétera. Hay vagos que han hecho mil obras y no han hecho ninguna. Y hay pobrecitos que están todo el día al pie de obra y no los cree nadie.

Solo he leído hasta la página 50 de "El conde de Montecristo" Pero sé que va de una venganza terrible. Todo es aventura en esta novela. Sin embargo, en "Crimen y castigo" se propone estudiar la mente de un asesino, como también se hace en "Los hermanos Karamazov", novela que yo no entendí pero que va de unos hijos que matan a su padre. Son novelones que se han dado en llamar psicológicos. Mis novelas son algo psicológicas también. Escribo en ellas lo que piensan los personajes de sus actos y del mundo en general. Creo que todos los novelistas tienen algo de psicólogos. Cada uno en una acera por las cosas de la vida.

 Dice Santa Teresa, la de Ávila de los caballeros: nada te turbe, nada te espante. Dios no se muda, todo se pasa. Con la paciencia todo se alcanza. Quien tiene a Dios, nada le falta. Son palabras sabias sobre la vida, sobre la humanidad que a menudo está angustiada, contristada, agobiada. Nada nos turbe, pues. La vida es dura, sí. Hay que renunciar a cosas, hay que aguantar desprecios, que te marquen por cualquier enfermedad o defecto. La gente es así, se ríe de los cojos, de los locos, de los feos, de los tuertos, de todo el mundo se ríe cuando este todo el mundo falla. Y fallamos bastante a menudo pues la vida nos pone en un brete enseguida. Y luego, cuando te toca a ti, te acuerdas de que reías. Y no quieres risas para ti.

 En verano no lo he hecho nunca pero yo, cuando escribo, solo relleno una página, quizás dos. Saramago, el novelista que vino de la pobreza, creo que ateo y que escribía novelas apocalípticas como "Ensayo de la ceguera" en la que el mundo entero se vuelve ciego, también iba por página diaria por lo que declaró en una entrevista que yo leí. Hay escritores que trabajan en tres o cuatro novelas a la vez, creo, como el lector que lee varias novelas. El otro día cogí de la biblioteca un libro que estaba de baja. Estaba nuevecito. Era un bodrio desde el primer párrafo. El año pasado encontré uno de Benjamin Black. Estaba manoseado, usado, pero no sucio. Me lo pasé genial leyéndolo, era muy bueno. En las bibliotecas no falla, si está manoseado, es buena obra literaria. Voy camino Soria.

 ¿Se puede llamar trabajo a este blog? No lo sé. ¿Se puede llamar trabajo a la escritura que tengo de siete novelas y seis poemarios? Esto yo creo que sí. Son muchas horas sentado en el escritorio y también, pensando mientras paseo qué le pasará al personaje este o aquel, cómo construyo un ambiente espacial para la novela, si la ubico en un planeta lejano, en el Alto del León o en Lisboa. También hay que pensar qué tono usar en la novela que voy construyendo: cómico a ratos o todo dramático. La última novela que he escrito la tuve que dar muchas vueltas porque no acertaba con el final. Se titula "La vuelta al mundo en ningún día" y termina un poco mal pero también lleva dentro algo de comicidad. ¿Es un trabajo pensar en personajes, situaciones, cosas sorprendentes para una novela? Creo que sí pero somos muchísimos más los que no cobramos por nuestras creaciones que aquellos que consiguen dinero y fama con las suyas.

Hay que trabajar, no queda otra. El dinero que se obtiene del trabajo, paga gastos de la familia. Hay algunos que dicen: yo quiero vivir sin trabajar. Pero eso es imposible porque el dinero manda. Hay una canción de Franco Battiato que dice: somos bisnietos de su majestad el dinero. Algunos son padres o hijos de él por cómo lo sonsacan de cualquier sitio. Pero no somos banqueros ni Florentinos. Hay que tener un don para hacer dinero y que te toque la lotería es muy improbable. Y que te toque la lotería y a los dos años estés en la ruina, eso sí que es probable por lo que oigo y leo. Hay que trabajar lo justo. Trabajar para vivir, no vivir para trabajar.

 Si en el pueblo preguntas: ¿Va a llover mañana? Te pueden responder un poco irreverentemente: Tú verás que llevas gafas. En el pueblo suele haber gente que se ha criado en el campo que quizás sí pueda adivinar el tiempo por algunos aspectos que presidan el cielo o la tierra. Quizás diga un lugareño: me da que llueve. O el rollo ese de que le duele el hueso de la pierna cuando va a llover. Sin embargo, las circunstancias humanas no se sabe muy bien predecirlas. Puede pasar una cosa o la contraria según pase el tiempo o las voluntades de los implicados en el acontecimiento humano que se derive. La vida es muy imprecisa: mira lo que pasó en Babel, mira lo que pasó con Pilato, mira lo que pasó con el imperio romano con el paso del tiempo y también con el imperio español.

 Cuando algo es incierto, cuando no está segura la empresa, se dice: no vendas la piel del oso antes de cazarlo. En mi pueblo, cuando algo está seguro y realizado, se dice: ya está el gato en la talega. Ojalá esté el gato en la talega y no vendamos más pieles de oso. El viernes vamos todos a firmar por lo de la venta del piso. Será un momento que no dure ni media hora, lo que tarde en relatar el notario todas las cláusulas de la venta. Nadie puede decir en este mundo traidor: está el gato en la talega porque por al lado pasa otro gato que se escapa. El mundo está lleno de osos por cazar y de gatos que meter en la talega.

 Pasear dos personas es muy bonito. Pasan los escenarios y van hablando. En el teatro no sé cómo se podría reflejar un paseo de dos personas en la escena. Se podría poner al fondo del escenario una película con cierto paisaje y los dos actores van hablando. De hecho, creo que se hace así. Aunque, ¿qué dramaturgos ponen en escena un paseo, una pequeña vuelta por la ciudad o una parada en una plaza a charlar? Debería haber además una serie de extras, unos transeúntes con los que la pareja dialogante se cruzara para no parecer que el parque o las calles de la ciudad están desiertas. Me gustaría ver una obra de teatro en que se represente eso: un paseo en el que los paseantes se desarrollen como personajes y digan cosas de otros personajes y analicen su vida ficticia.

Ya no tengo tortícolis. Miro a la derecha y ya no me duele el cuello. Las noches exageran el comportamiento de vigilia porque la noche se ha hecho solo para dormir. Hay gente que trabaja de noche y eso hace que su ciclo circadiano se resienta. La última mujer con la que se casó Lope, se volvió loca. No sé si era Camila Luscinda o Dorotea, pero se volvió loca. En este mundo que vivimos hay psiquiatras que son capaces de borrar la locura, llamada modernamente esquizofrenia o trastorno bipolar. Son las más típicas. Aunque hay también toc, trastorno de la personalidad y otras más que no me acuerdo. Dicen que Churchill estaba loco y también Napoleón. ¿Estará loco sz?

 Hay una que se ha comprado un ático. En las sombras crece la duda y  el malestar. Los comportamientos extraños hacen pensar mal. La noche ha durado mucho para lo que regala el día. Lorca conocía a un falangista, también poeta, llamado Luis Rosales. La vida te da y te quita pero lo que vive a tu lado no te lo quita más que la muerte. Las ilusiones de vivir bien se esfuman por una maldita enfermedad del alma. La mente fabrica temblores, insomnios, hambres repentinas, falta de tranquilidad. Y luego, todo es lamentarse. Menos mal que en la crisis anterior nos ayudó la familia. 112, el número. Vuela alto, pero vuela.

lunes, 17 de agosto de 2026

 Los familiares, mejor cuanto más lejos: mi padre en la residencia. Mi hermana, en su puta casa y los sobrinos, en el mar. Así que todo bien porque cuando te juntas con alguno de ellos, todo son desprecios, tergiversaciones y mentiras y ocultamientos. Me voy a juntar este viernes con ellos. Hacer lo que haya que hacer y cada uno a su casita. La vida pasa para todos. Yo soy enfermo mental pero no soy gilipollas. Paco fue medio mes taxista de mi hermana y de mi padre. Y luego, otro medio mes. Y luego mi padre se puso malo. Y no hubo celebración de nuestro cumpleaños. Y bien sabemos todos quién estuvo con mi padre y quién no. No nos llevemos a engaño. Paco está tranquilo así que yo también lo estaré a pesar de mentiras y desprecios.

 A mí, que la gente mienta y se llame a andana de lo que le preguntas o expones, me pone fatal. Menos mal que me bebo un litro de agua fresca y se me quita un poco. Hay seres que se creen con todos los méritos del mundo y los demás no hacen nada por ellos, según su versión de la vida. Hay gente que hace y deshace más que nadie en todo el entorno familiar. Y se apunta todos los tantos y viene a decir que los demás miembros de la familia somos meros comparsas de sus esfuerzos que hacen casi por el mundo entero. Solo les falta de decir que son supermanes de la vida o algo así. Pero luego, hablándolo con mi  hermano me calmo, porque él se calma también y sabemos que todo es mentira. Pero mi hermano pasa de ellos como de la mierda, cosa que yo ya empezaré a hacer porque si no, te sientes como un payaso.

 Hoy me he despertado a las 9:15 porque ayer mi padre me pidió que le compre un móvil nuevo. He quedado a las 10:00 con mi hermana para comprárselo. Ahora son las 9: 40, así que ya casi salgo de naja. Hoy puede que sea un día de calma, de pasar simplemente el tiempo como vienen siendo estos días de atrás. Hay un jardinero gilipollas que se pone todas las mañanas temprano con la puta sopladora. Le podrían mandar a soplar a su puta casa. Que sople su puta casa. Bueno. Ya está dando fin el verano. La vida se enreda un poco pero pronto se desanuda frente al sol reinante. La vida tiene sus cosas; yo, también y tú, lector, también tienes tus cosas.

domingo, 16 de agosto de 2026

 Hay gente que se lo pasa muy bien. Las perras que tiene en el banco las da muy buen aire. Van a Caños de Meca, van a Tarifa, van a la venta del bolo, si les da el gustito. La gente que no hace más que gastar, llega el día que necesitan dinero para algo necesario y no tiene. Y han de pedir un préstamo al banco. Y miran el extracto del banco y no se lo creen. Y luego, andan pidiendo o robando de donde sea. Y luego, que casi no hay para comer. Y luego que tenemos más trucos que una película china. Pero qué bien lo pasaron comiendo un lenguado en Coín. Y nunca asientan la cabeza.

 Yo tengo que andar liado con anomalías del carácter. De mi carácter y del carácter de mi hermano. Cuando mi hermano se levanta un poco quisquilloso, ya me da qué pensar. Y ando de cabeza hasta que se le pasa la suspicacia y la mala leche. Hoy le he preguntado por una cosa y se ha cabreado. No era para tanto. Pero es que mi hermano, de vez en cuando, le sale la vena victimista. Que no sea nada. Hoy hay entrecot. Un buen entrecot puede solucionar muchas cosas además del hambre. La vida anda ligera pero Dios no participa de la ligereza de la vida. A veces Dios pone las cosas pesadas y difíciles para probarnos. Yo ya estoy harto de sainetes y gilipolleces de la enfermedad así que le pediría a Dios que me dejase en paz de pruebas.

 Ayer vi una película que se llama "Wonder". Es de un niño que tiene la cara desfigurada por una enfermedad genética. Sale Julia Roberts. A mí me gustó un montón. El niño tiene que adaptarse al colegio porque todos le miran con burla o desafección. Pero el niño consigue hacer un amigo pero el amigo le traiciona diciendo el día de Halloween, estando el niño raro disfrazado: "si yo fuera fulano (no me acuerdo del nombre del niño), me suicidaría". Esta frase le hunde en la miseria al niño raro. Pero luego acaban las desavenencias y consiguen ser amigos otra vez. La hermana del niño raro hace un papel muy bonito. Representa un papel principal en la función del instituto y se hace amiga de una chica que tiene desestructurada a la familia ya que su padre se ha largado con otra y su madre no lo supera. Al final, todo acaba medio bien y mola mucho la historia.

Me dio tan fuerte el bandazo que no pude respirar por unos momentos el aire de la vida. Ahí estaba yo, componiéndomelas como podía. Y luego todo ya se calmó. Últimamente, solo me fumo un par de cigarros mientras escribo estas cosas. Lo usos del letrerío imponen imaginación y unos pocos ayes al viento. Doy todo lo que soy por un buen día sin aspavientos ni catástrofes del hígado ni las lacrimales ni el humor negro. Ayer, unos conocidos me hablaban de su perro. Lo de fuera, lo de dentro, los puntos que le habían dado al perro, etcétera. Yo ya estaba del perro hasta los cojones. Así que dije que me iba. Y el conocido me dijo: te han entrado las prisas. Es que no me interesa la operación de un perro, la verdad. Ni los puntos superiores o inferiores. Iros a la mierda.

sábado, 15 de agosto de 2026

Estéticamente, estos blogs que hago últimamente, no son muy allá. Pero yo sigo escribiendo como una tarabilla. Habrá un lector que diga: qué cosas raras hace y dice este del blog. ¿Y tú, lector? ¿No haces cosas raras y dices o callas cosas raras incluso delictivas a los ojos de los demás? No hay que juzgar y no seremos juzgados. Yo creo que me ataño mucho a la razón después de haber superado pruebas duras en mi trabajo y con mi hermano. Y esos que se toman un poco la vida a broma: ni sufren en el trabajo ni viven cosas duras de llevar, esos son los que quizás me juzgan. Pero que no se duerman en los laureles esos que viven bien: todo se puede torcer de un día para otro, como yo he comprobado muchas veces.

 No pasarán. No pasarán los días en la playa. No pasarán los días con los amigos de antes. No pasarán los dulces caminares por el camino arbolado. No pasarán ya los días de un café deprisa y corriendo porque hay que comprar cremas en la farmacia. Yo deseaba contar algo a los familiares pero me lo impidió un vendaval. Les iba a contar que Paco y yo no somos normales sino que tenemos una enfermedad. Y para ya de contar pues era eso básicamente lo que les iba a decir. Y que Paco ya no puede ser el taxista de la familia nunca más. Y que tenemos que dormir mucho, más que una persona normal, que por eso tomamos pastillas de noche. Y que el sol sale para todos pero unos pueden y otros, no.

El signo menos es que tienes que pagar. Pero no pagamos. El tiempo de los signos es el signo de los tiempos. Hay muchos signos equívocos en este mundo maldito. La gente que no va de vacaciones tiene un signo en la frente: o no tiene dinero o tiene dificultades de otro tipo. Ni siquiera hemos ido 4 días a Alicante, que era un destino fácil de hacer pues no había que madrugar. A las tres de la tarde había un autobús que nos llevaba. Y un montón de hoteles y hostales cerca de la playa. Pero no hay que desanimarse. Otra vez será. Los veranos son aquellas épocas en que se estira el tiempo como una goma, como un gallinero de muchas gallinas, como el pene de un enamorado a la vista de la enamorada. Qué dolor de días que claudicaban a las diez y media de la noche.

 Hoy, en Móstoles, ha amanecido igual que en Caños de Meca o Coín. Lo que pasa es que la historia o la historia con mayúscula pasa más por esos pueblos costeros que por ese barrio de Madrid. Me consta que en esos pueblos costeros hay muchos abogados (porque yo los llamaba y me decían que estaban allí), muchos médicos y enfermeros, muchos financieros, muchos profesores universitarios, etcétera. Todos estaban allí menos yo, como la canción de Sabina. Pero da igual. Pues una divina neutralidad anímica, una dejación del sentimiento me rodea el alma como si fuera el rebozado de una merluza. Y no siento nada más que hambre a la hora de comer y sueño a la hora de dormir. Y paseo ya con mi soledad domeñada en un puño, con los pasos lentos del que no tiene prisa, con el agujero en el pecho del que rehúye de amigos falsos y tóxicos.

viernes, 14 de agosto de 2026

 Hoy está nublado. Es una delicia la temperatura que hace, de unos 25 grados. Estoy leyendo un libro que se basa en contar las vidas de las monjas del siglo XVII en toda Europa y luego, aplicar los avatares que sufrieron o gustaron esas monjas en este siglo XXI. Yo no tengo ganas de nada, me quedaría en casa toda la mañana. Pero he de salir. Tengo que ver gente, tengo que hablar algo con alguien. Si no, me dan los siete males. Siempre hay con quién charlar un rato o ratillo. Hoy tengo que comprar los euro millones. Los euro millones, a lo mejor es la solución a mis problemas. ¿Qué problemas? No lo sé.

 El dolor de la vida está ahí. Si alguien comete un error, otros lo pagan. Y luego hay que andar de cabeza para subsanar ese error de ese estúpido que se ha cruzado en tu vida. Vi cómo se levantaba de la mesa un operario cuando miré dentro. Eso puede ser una señal de que están al tanto del error pero puede ser una impresión mía. Hemos estado tranquilos estos días a pesar del error. El error es rectificable a tope, es muy sencillo dar marcha atrás. Lo resolveremos pronto. La vida, ya digo, está sometida a grandes estupideces que hace la gente y no rectifica porque es idiota. Pero todo saldrá a la luz.

 Me dice hoy Paco que ya no conduce más, que ya está cansado del coche. Que iremos en servicio público de transportes. Bueno. Otro rollo más para apuntar en los rollos de Paco. En una novela que estoy leyendo, unos jóvenes se llaman a sí mismos "los del rollo". Y es que son jipis que le dan al porro e incluso a la heroína. La protagonista se va a Génova con un italiano llamado Valerio. Pero en Génova no se adapta bien al ambiente pijo (pues los jipis ya sabemos que procedían de un ambiente burgués). Y le da esta protagonista llamada Nela a la heroína para poder aguantar en el ambiente hostil. No la he leído del todo pero ya se sabe que la heroína es muy peligrosa.

 No sé qué o quién me ha inoculado el mol de la ataraxia. Si ha sido Dios, albricias para Dios. Si ha sido un espíritu, albricias para ese espíritu. Los días van pasando más bien lentos; sin embargo, ayer pasaron deprisa en ese banco de los jardinillos, charlando con ese amigo. ¿Es que después de cincuenta años en Majadahonda no voy a tener amigos? Tengo amigos a la fuerza, a la fuerza del tiempo pasado junto a la gente. Los domingos vemos a mi padre. Mi padre está bien porque le llamamos todas las mañanas y todas las tardes. Sabemos que está bien porque él nos lo dice. Por favor, llámame. Vale. Te llamaré. Y nunca le llamó. Que asco de persona. Ve y dile a tu madre, si es que dejas de llorar.

jueves, 13 de agosto de 2026

 Ya me estoy acabando las cuatro novelas que estaba leyendo. Han sido buena lectura todo el verano. Yo no soy un gran lector, me cuesta concentrarme y no leo grandes ratos. Pero poco a poco, las he ido dando buena cuenta. En una novela de esas, salen cuatro hermanos que andan liados con temas de revistas y novelas y editoriales. También andan liados con el dinero, el alcohol y las drogas. Hay un hermano que sobresale entre todos que es el motor de la historia pero todos sus proyectos salen mal y deja a una mujer embarazada a su suerte porque al final de la novela, huye. Todos desean la herencia de sus padres y al final, hay una componenda en la que parecen salir todos airosos. Tiene gran estilo la redacción de esta novela y es curiosa la manera de distribuir los capítulos: cada capítulo en sí mismo es una historia completa. Me ha gustado leer esta novela que se titula "De buena familia" pero en realidad se titula "El nido". La autora, una tal Sweeney, lo cuenta muy bien.

 Yo me pregunto, yo me cuestiono, yo me interrogo: ¿qué es la cultura? Hay gente, que, para darse importancia, dice que un cuchillo hecho de piedra pulida es cultura. Los utensilios de los hombres prehistóricos son cultura y así se llaman a esas culturas paleolítico o neolítico (piedra vieja y piedra nueva respectivamente). Yo creo que cualquier manifestación humana es cultura. Unos padres con sus hijos van aportando cultura a la sociedad. Un solterón empedernido va destellando su forma de vida a los demás. Y así, todas las formas de relación que hay en el mundo. Cada uno se relaciona con el mundo así como le han ido las cosas, como su destino ha trazado su vida, como ha sabido hacerse de un aire en medio del vendaval. Cada uno representa una forma de cultura diferente y todas válidas. También una novela es cultura y las redes sociales son cultura. Camino de la cama es el mejor camino.

 Que estos blogs tengan una carga de contenido válido depende mucho de cómo me haya despertado y de encontrar el tema adecuado. Si hablo de literatura antigua me da la sensación de que ya he dicho todo lo que sabía y todo lo que he leído de esa literatura antigua. Pero el otro día oí algo de "los trenes de la muerte" que fueron de Jaén a la estación de Vallecas. Vaya manera de actuar de los republicanos. Seguramente, haya la misma manera de actuar en el bando sublevado. Ajusticiamientos cainitas que no tienen un perdón. Bueno. Menos mal que estamos en un estado de derecho y se cumplen las leyes y los corruptos han sido destapados. La gente hace como si no pasara nada, no sale a la calle, no pide dimisiones. Más gorda será la próxima vez que gobiernen. Cruz de navajas por una mujer.

 Hoy me he levantado como si estuviera ebrio, con una gran cargazón en la cabeza. Mis movimientos son lentos, difusos y me equivoco al escribir. Esta noche he soñado con un compañero profesor que me decía que yo no podía dar clases sin tener un documento que él me iba a buscar. Ha sido todo muy intranquilo y yo no hacía más que dar vueltas de allá para acá en busca de ese papel. Están haciendo unos días de mucho calor pero yo sigo dando mis paseos a eso de las cinco y media. No veo en el paseo a casi nadie, lo que resulta un tanto deprimente. Luego, en septiembre, se reanuda la actividad paseante. La vida es como un pastel sin encentar. Allí está el pastel y no sabemos la parte que nos tocará. Prisol un dulce sueño.

miércoles, 12 de agosto de 2026

 Hoy es lo del eclipse. Parece como si contemplarlo te cambiara la vida o algo así. Una exdiputada de Ciudadanos acabó ciega por culpa de mirar un eclipse. A lo mejor, otra gente también se queda ciega. Hay gente para todo. Ha llegado a mis oídos una llamada amable para andar un rato charlando. Estaré por la gran vía dando paseos hasta la hora de comprar pan y magdalenas y cruasanes. La vida se sale y se mete con una velocidad de vértigo, se sale de tu alma y vuelve a tu alma con una celeridad enorme. Hay que aprovechar la idea de estar acompañado, de estar con un amigo por estar con él, sin que haya nada más. Albricias, Alvar Fáñez, ca echados somos de tierra.

Entre los que leemos, siempre hay una diatriba sobre el "Ulises" de James Joyce: que si se debe leer o no. Un tipo que sale en internet y se lee unos tochos gordos en poco tiempo, dice que estuvo un mes leyendo el "Ulises" pero que no le gustaba la lectura. Dice que todo libro que empieza, lo acaba. En el Ulises hay una especie de gusto por lo momentáneo, por la creación de un ambiente. A mí, unas lecturas que se me atravesaron fueron "Los demonios" y "Los hermanos Karamazov", del genio ruso Dostovieski. Sin embargo, como lectura gozosa la tuve con "El idiota", del mismo autor. Hay libros que se atraviesan. Yo los dejo, no los leo hasta el final. Estoy deseando acabar "El nido", de Cynthia Sweeney. Y otro que compré en la librería solidaria.

 A Luis, que debía 30 euros de carrera en el taxi, por un mal uso del datáfono, le cobraron 300 euros. Luis llamó a la emisora del taxista y explicó lo que le había pasado. A los tres días, anularon el pago y le cobraron lo justo. Hoy vamos a comer garbanzos con callos. Muy ricos. La vida se amontona en la cama mucho rato, demasiado rato. Pero si madrugo, me fumaría un estanco. Mejor levantarme sobre las diez, como vengo haciendo. El césped de la urbanización cumple su cometido estético y natural, da algo de frescor que acaba viniendo por la ventana. Los espacios naturales como la sierra de Guadarrama han de ser respetados, han de ser queridos por la población, han de ser cuidados por los ganaderos y agricultores que allí tengan sus haciendas.

martes, 11 de agosto de 2026

 La urraca chilla, las golondrinas se están pensando volar a África. Los dos caballeros azules duermen hasta las once de la mañana. La hipocresía vive debajo del sayo de los que lanzan coplas al poderoso. Las lunas se suceden como se sucede la verdad: un poco más tarde que la mentira. Suenan los canarios en sus jaulas de alambre. Para algunos el dinero no quita el hambre pero lo disfrutan más porque sale gratis. Hay gente que no quiere trabajar y lo disimula bajo el manto de una vida muy ocupada. Ya hemos llamado a padre: está bien pero se aburre, como nosotros. Todo el mundo se aburre, dice el que no tiene corazón para los demás. La lucha ya estaba trazada de antemano. Todo es lucha, dice el prólogo de "La Celestina". Hoy ni comemos ni bebemos como las almas en pena.

 Estos eran dos hombres tranquilos que tenían una enfermedad. Como tenían esa enfermedad, no podían vivir como los demás. Tenían que tomar pastillas, ir al médico varias veces en el mes y tenían que dormir sus horas y tenían que llevar una vida tranquila. Uno de ellos, sabía conducir pues había sido conductor de autobús. El otro, sabía de letras. Los dos vivían juntos, eran hermanos. Pero los demás no se daban cuenta de estas cosas, de que los dos hermanos necesitaban tranquilidad. Y, por pereza propia, mandaban al conductor a todas partes. Y el hermano conductor enfermaba gravemente por salirse de su tranquilidad. Una avecilla me cantaba al albor.

 El abuelo vendió el carro y el nieto se cabreó. El abuelo vendió las tierras y el nieto se volvió a cabrear. Pero luego todo siguió como si nada y el abuelo dispuso de su dinero en el banco. El nieto pensaba que se debería declarar al abuelo tonto, como si no supiera, como si estuviera incapacitado para pensar. Pero no fue así sino que se demostró que el abuelo no era tonto, sí que sabía y no estaba incapacitado para pensar. Y fueron pasando los días, hasta ahora tranquilos, y la vida volvió a ser normal. Y el abuelo reía en un asilo que eligió él mismo, donde le trataban bien. E iban a verle los nietos y los hijos y charlaba con ellos y les daba consejos. Que, como dice el refrán, del viejo, el consejo.

lunes, 10 de agosto de 2026

Al que destaca en un ámbito deportivo o literario o de las ciencias, se le da un premio o una medalla. A mi hermano hubo un taxista que le llamaba Paco "medallas". Debería ser porque se ponía muchas él solo. Me imagino a mi hermano contando historias de Navalagamella y otras aventuras por el estilo allí, en la parada de taxi, ante unos taxistas que estaban ya hartos de oírle. Y este taxista le puso este mote, medallas. Luego mi hermano fue claudicando, claudicando en esto del taxi porque casi pilla a un viejo en un paso de cebra (todos casi pillamos a un viejo en un paso de cebra). Y fue a pedir la baja al médico, como hice yo cuando no podía más ante los bachilleres.

En el pueblo de San Lorenzo, abajo, no en el monasterio, se come bien por poco dinero. Hay un bar de comidas en el que comí bonito con tomate. Y el servicio fue muy bueno. Luego, nos pedimos unos cafés y seguimos charlando a la sombra. Luego, nos vinimos a casa. No sé cuándo fue esto, creo que allá por mediados de julio. Yo ya tengo odio a El Escorial de arriba porque todo allí es más caro, hay un montón de escaleras y me recorre el recuerdo de Eva todo el rato. Hay una placa en una casa solariega que habla de Ortega y Gasset. Ortega y Gasset renegó de la II república: "no es esto, no es esto". Y Ortega y Gasset fue el que dijo aquello del yo y la circunstancia. El Escorial seguro que fue muy señorial como  para pasar el verano fresquito rodeado de una arboleda importante. Y allí estaba Ortega y Gasset, meditando.

 "El viaje", de Paco Roca. El tío está al borde de la separación en un pueblo de Argentina donde solo hay viajeros que han perdido su avión. Es una pena cómo el protagonista quiere algo que ya es imposible. "Ya no te quiero", le dice su mujer. Así de simple. Y así de duro. El tipo es novelista, me parece que novela su propia vida disfrazada de una retórica propia de novelistas aburridos. El menda ha viajado mucho en su vida olvidando a su querida familia. Y ahora, la quiere más y desearía que aquello durara. Pero no sé el final. Habrá que esperar a acabar el cómic. Habrá que saber qué pasó por la mente de Paco Roca cuando creó esta historia. Tenías que haber traído patatas, dijo el feo y gordo apestoso católico.

 Un lunes normal, con algo de eutimia recorriéndome el cuerpo. Todo lo que pasa me parece bien. Ojalá todo siga así por mucho tiempo. Los días 1 y 2 de agosto lo pasé mal y me puse a escribir poemas desesperados. Fue sábado y domingo y yo veía un calendario hostil de días de agosto deseando la playa, deseando desplazarme hacia algún lado. (todos deseamos desplazarnos a algún lado). Y no me he desplazado ni movido ni viajado y sigo aquí este lunes insípido de agosto, este empiece de semana más que anodino y color vino. En el pueblo habrá un aburrimiento mortal. O sea, que la gente muere del aburrimiento que hay. Pero pronto son fiestas y tal y todos moverán el culo y tal. Y los lunes son terribles cuando uno no está eutímico.

domingo, 9 de agosto de 2026


 A mi hermano Paco no hay que acusarlo de su mal humor. Lo ha pasado mal (todos lo pasamos mal). Ha tenido muchos ingresos y eso no es agradable para nadie. Más bien es muy desagradable. Algunos quieren arreglar un comportamiento morboso con una llamada de teléfono y no funciona, claro. Una vez una psiquiatra me dijo: quédate a su lado (por mi hermano) porque así está tranquilo. Pero yo no había dormido esa noche y para eso están ellos, los psiquiatras, para calmar a los enfermos. Yo no juzgo a nadie, ni a mi hermano, que me ha contado de todo, ni a los familiares, ni a mí mismo. Pero entiendo que mi hermano no puede estar 3 meses haciendo de chófer y yendo y viniendo del hospital. Eso le causa estrés y él, al final, no sabe decir que no.

 Corría el año 1785 en París. Faltaba poco para que las masas se enfrentaran al poder establecido. Michel estaba muy mal. Estaba fou. Y el hombre se las apañaba como podía gracias a un amigo que estudiaba medicina y le componía algunos fármacos para restablecerse un poco. Michel estudiaba letras, los clásicos, los renacentistas. Iba mucho a la biblioteca. Su madre creía que estaba fou por los libros que leía. François, el médico amigo de Michel, estudió en libros de medicina qué era aquella distorsión del comportamiento que sufría su amigo. Leyó a Hipócrates y a Avicena y a Averroes. Y algo decían estos sabios de la enfermedad. Y empezó  a tratar a Michel con medicamentos. Y se curó y estuvo normal mientras se medicó y durmió (pues los medicamentos eran narcóticos) y la madre de Michel le agradeció al médico su dedicación. Y convivían juntos François y Michel y Cosette, su madre, y la enfermedad mental que los marcó para siempre.

 Vino la manía y después la depresión. Y el insomnio crónico. Y la psicóloga de las narices. Y un viaje al hospital. Son fechas confusas. La vida se dilucida en tiempos erróneos algunas veces. Me dan mucha envidia aquellos que no tienen que tomar pastillas, ni hacerse analíticas (todo el mundo se hace analíticas), ni ver a un médico cada mes. Estamos Paco y yo medicalizados para todo el rato. En Majadahonda me han pasado todas las aventuras posibles. Se me endurece el cerebro. La vida ha pasado como un tobogán de bajar y subir. De pasarlo realmente mal. El abril del 24 fue especialmente negro. Estar bien tiene un precio muy alto: demasiadas fechas de hospital y médicos e ingresos.

 Para todo hay que tener ganas. Luis Vélez de Guevara fue el que escribió "El diablo cojuelo" que he tenido entre mis manos en editorial Castalia pero lo perdí. Los días pasan ya rápido, el agosto va criando el mosto. Ya he dicho que el poeta Villamediana tuvo siete muertes, la gente o gentes que le mataron le tenían muchas ganas por irreverente o atrevido. En El Pardillo, bien. Un paseo parlando de cosas, un aquarius en un bar. La vida se va haciendo tersa como la capa del cielo. Los aumentos de deseo ya se van achicando. Las penas se van haciendo recuerdos, no hay estrés, ni duelo, ni conflicto, que son las causas del brote. Al menos, que nos dejen vivir tranquilos.