jueves, 28 de mayo de 2026

 El cielo azul indiviso. Lejanías que arden. Montones de aquí. Las fluidas nubecillas madrileñas. El mar resuelto en kilómetros de carretera. El pájaro que rompe la intemperie de mi vida. Los defectos que salen de mi persona hacia la luz: cobardía. Una enfermedad aviesa. La luna sale rota por un costado blanco. Qué lejos abren sus venas los locos. Madrid, esa locura de azoteas y psiquiátricos con las paredes verdes. Yo no amo las calles, yo no sé qué son las aceras vendidas a las pisadas. Los autobuses vienen y van, vienen y van. Comer judías blancas es mi aspiración hoy. El mar, la mar: ese coloso difícil de ver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario