En este mundo, la generosidad, que vaya por delante. Así funciona el sistema en el que vivimos, creo yo pensar. El dinero en la cartera no cumple su función. Que vayan y vengan los euros. Al final, ese desprendimiento de tu patrimonio, regresa. Da propinas porque a ti te gusta que te las den. No encierres en una cueva mísera al dinero. El dinero está hecho para que corra, se gaste, vaya de mano en mano. La vida, como decía un primo mío, es un gasto. Gasta, pues. Mi primo tenía una idea de la vida espléndida: quería reírse, caer bien, divertirse y no miraba el dinero. Se puede mirar el dinero un lunes. Pero no estar pensando toda la semana: ¿cuánto me he gastado? Gasta, compra, vive, date un gusto cada vez que puedas. Tres euros no son más que monedas. Un bollo de chocolate lo mejora enteramente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario