Hay un tipo de enfermo mental que tiene siempre la cabeza gacha y no participa de la conversación. Ni Paco ni yo pertenecemos a ese tipo y por ello, doy gracias a Dios. No nos hemos puesto gordísimos y hemos trabajado y hemos comprado una casa y somos independientes. De eso doy gracias a Dios. Yo estuve con mis padres apuntado a una asociación de familiares de enfermos mentales. Y había unos casos de incapacidad muy graves. Mis padres nos han trazado un sendero por el que hemos transitado, un sendero no exento de obligaciones, un taxi para mi hermano y unos institutos para mí en los que educar. Por eso doy muchas gracias a Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario