miércoles, 13 de mayo de 2026

 El domingo pasado, después de estar con nuestro padre, Paco y yo fuimos a El Pardillo. Cuando llego a El Pardillo, siempre me acuerdo de esa narradora no muy conocida pero de la que yo leí 3 o 4 novelas. Ya que no cruzo la bahía de Cádiz o me siento en una plaza de un pueblo del norte, por lo menos revivo los argumentos de esas narraciones tan buenas que empiezan con una universitaria y acaban con la búsqueda de un abrigo de piel. Son novelas las de esta escritora que no llegan a contar grandes dramas humanos como los tochos de Tolstoi o Dostovieski pero que sí cumplen con la encomienda de entretener por un rato, no muy largo, pues son breves. Y me acuerdo de ella y de mis escritos, que tampoco son muy allá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario