Como llueve y hay que estar en casa... Bueno. Hay que estar en casa porque uno quiere. Pero bien preparado, puede uno ir a cualquier sitio. El caso es que como nos habíamos acostumbrado a tanta y tanta sequía, unas gotas de más, ya nos asustan. No nos asustemos y salgamos a la calle con botas y un chubasquero y con ganas de reírnos del cielo. Que no es para tanto. Además, el asunto es intermitente. Tan pronto cae como cede. Las nubes grises casi negras imponen un poco pero cuando uno se acostumbra, ya da igual. No sé quién dijo que hay cambio climático. El calor de abril pasado así lo atestigua pero estas lluvias lo desmontan. Yo ya no sé qué pensar. ¿Y si el cambio climático ha pasado a mejor vida? ¿Y si ya la contaminación con efecto invernadero está declinando? Ya digo que no sé qué pensar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario