Abraza tu dolor, siéntelo dentro. Teme lo que crees malo que te va a pasar. No dudes de que estás atado a unos seres que tienes al lado. La compañía tiene esas cosas, la compañía falla a veces. Los niños se cogen rabietas, los hermanos tuercen sus sustancias del cerebro y dan voces y se comportan incoherentemente. Eres la garantía de esa compañía que te atrapa ya para muchos días. Y no hay solución. No puedes tirar a la basura a esos que te rodean, los tienes que aceptar, que cuidar, que dar conversación. Tienes que enseñar el mundo tan triste que habitas a esos que viven a tu lado. Y se puede poner más triste ese mundo si todo se tuerce. Así que abraza tu monotonía. Es mejor que cualquier disgusto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario