miércoles, 27 de mayo de 2026

 El que escribe poesía sabe que el ritmo de los versos es esencial, que la vida que habita en un poema debe ser clara y expresiva. Las condiciones para que un ejercicio poético sea bueno es la música que hay en las palabras. Las palabras tienen su música. La esencia de una palabra es decir ampliamente lo que significa, que esté esa palabra en un sitio desde el que diga todo lo posible, que signifique todo su potencial semántico. La palabra se alía con el poeta de modo que la palabra exprese su fuerza comunicativa a tope. Así, una palabra tan simple como "flor" puede ser un huracán expresivo en manos de un Bob Dylan o un Juan Ramón Jiménez, ambos premio Nobel de literatura. Y es que la palabra dura más si está bien colocada en el discurso poético.

No hay comentarios:

Publicar un comentario