Tengo que deshacerme de unos libros que tengo en un trastero. Para ello, existen empresas que los cargan y se los llevan a domicilio. Los días se suceden. Los virus crean polémicas, son difíciles de detectar y de tratar. Las lunas también se suceden, alumbrando las noches. La chica que se tomaba un café en diez minutos puede que haya salido de mi entorno personal. Soledad se hacía llamar Sol. ¿No es ello un indicio de preponderancia? Ni lo sé ni me importa. La gente anda por las calles con su perrito, los supermercados hacen su negocio y los drogadictos apuran su droga hasta las heces porque es muy cara. Es muy cara la droga, sí señor.
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