La amistad bien entendida no tiene ni un rasgo de queja ni de sospecha. Pero una amiga que se lo pasa muy bien ella sola y que para quedar un domingo por la mañana hay que esperar a que vaya al gimnasio y haga unos recados y tenerme pendiente de ella y sus historias pues es índice de que yo no le intereso mucho. Luego, tomando café, dura cuarto de hora. O sea, que no se hace más que de rogar. Y así no es una amistad. Yo creo que ni los domingos por la mañana nos veremos pasando algún tiempo. Porque es un poco humillante, porque esta chica piensa en su cuerpo más que en sus amigos. Y porque es, más que nada, una cantamañanas. O sea, una singer mornings.
No hay comentarios:
Publicar un comentario