jueves, 7 de mayo de 2026

He comprado, por deseo de mi padre, una cámara de fotos instantánea. Pone en las instrucciones que su mal uso puede provocar incluso la muerte. A ver si se llega el día de celebrar en Segovia el cumpleaños de mi padre y me olvido de la cámara. Mi padre quiere fotografiar la casa del pueblo y la huerta. Tiene una edad que no se le puede negar nada. Ojalá lo pasemos bien comiendo y riendo todos juntos ese día. La vida se va llenando de tantos acontecimientos que no caben ni en la cabeza ni en el corazón. Los días aumentan en luz y menguan en tranquilidad y reposo. Nosotros, Paco y yo estamos hechos al reposo, al sosegado paso de las horas. Quizás algún día nos demos cuenta de que no podemos vivir en el piso. Y entonces, veremos que hacemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario