Parece que llevo unos días de conformismo con lo que tengo en mi vida. Acepto pulpo como animal de compañía con mucho agrado, no le doy muchas vueltas. Por las noches, me tumbo en la cama contento. Hoy voy a pasar de misterios, de intríngulis que la gente tiene respecto a sus vidas. No volveré a pulsar el botón verde. La visita se pospondrá para siempre, me da la impresión. Desayuno, me fumo un cigarrillo y olvido, trato de olvidar. La vida conduce su línea de salvación muy allá, demasiado allá y, a veces, no hay manera de agarrarse pero, al final, como se suele decir, Dios aprieta pero no ahoga. Sujetaré en mis brazos lo que da la vida y ya parece que no llueve por las mañanas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario