Mariano Lozano, uno de mi pueblo, dice: amigo que no da y navaja que no corta, que se pierdan, ¿qué importa? No sé si la amistad se puede medir en esas instancias, pero puede que este refrán tenga mucha carga de razón. Desde luego, los amigos que se hacen de rogar no son muy amigos tuyos pues deberían desear verte y pasar un rato junto a ti. Y los que encima, piden, pues para qué hablar. Tengo yo una amiga que me dedica poco tiempo, que me da poco tiempo y creo que el tiempo es como lo básico que se puede dar. Así que la amistad que yo tengo con esa amiga está en el alero pues ni tiempo quiere darme. Esta amiga es vigoréxica, dice que el cuerpo es un templo. Pasa más tiempo en el gimnasio y paseando que con cualquier amigo. Yo le digo a ella que le gusta la soledad y ella dice que no. Pero le gusta más la soledad que sus amigos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario