Esto del blog es como el ave Fénix, que cada mañana renace de sus cenizas y ahí está. No sé contar de otra cosa que no sean lamentos escuetos y libres sobre la vida que llevo. La vida que llevo merecería un empujón no al abismo sino a ver algo nuevo. Unas piedras, unos cielos que no sean estos de la piel de mis ventanas. Mis augurios sobre el verano ojalá se cumplan pues incluyen tormentas y agua, no un verano de cuarenta. La vida es insulsa a más no poder y me siento solo en la calle. Urano me ha dicho que cambiaré. Urano me ha dicho que asuma los cambios porque es para bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario