En una revista del corazón aparece un tipo, actor de comedias, que dice que no teme a la muerte, que cree que la muerte es un ciclo natural en la vida humana. No se tiene miedo a la muerte, claro está. Yo tampoco la temo. Pero hay que vivir la vejez, que es muy dura. Y en este mundo de lobos o de circunstancias adversas que se renuevan todos los días, hay que saber vivir. Hay que sobrevivir, mejor dicho. Y para eso yo creo que no existe un arma más poderosa que el dinero. El amarillo dinero que está de continuo enamorado. Yo llevo unos días que estoy con ansiedad, estoy rumiando internamente una desolación, la desolación de un quimera fea, anárquica y brutal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario