El mundo no para. Otro día más, los camareros servirán mesas. Los taxistas llevarán pasajeros al aeropuerto o al hospital de Torrejón de Ardoz. Ha nevado un solo día este invierno aquí, fue un miércoles. Los dolores no paran. Tengo dolor de un supuesto futuro en el que mi hermano sufra otro brote psicótico. Si se pudiera prevenir, qué bien. Para prevenirlo, mi hermano no debería vivir estrés, ni conflictos y llevarse bien con su familia y amigos. Ojalá se cumplieran estas premisas para que mi hermano no despertara un día con la cordura torcida. Y haya que llamar al 112 y que nos hicieran caso y todo fuera tan rápido como esta última vez. Mi hermano pasará por el duelo de mi padre y ojalá no le pase factura en el sistema nervioso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario