La escueta mañana que se cuadra en la ventana da a luz el día de hoy. No trabajo, así que no merezco estar entre los que madrugan. Una penita verde se me mete en el corazón. Los brotes de primavera me dicen que el sol entibia la atmósfera del calorcillo ausente. Me voy a duchar después de que escriba. La lunas se van repitiendo como monedas gastadas. Las calles también están gastadas, están tranquilas como garfios de pirata viejo. Otro día sin saber muy bien qué hacer. Hoy hay pulpo con patatas cocidas. El lujo no lo entiendo, como no entiendo al que lo ostenta. Hoy se guarda un minuto de silencio o toda la mañana de silencio para honrar la memoria de los muertos que están bajo la tutela de Dios. Dios lo quiere, hágase su voluntad.
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