En el pueblo queda gente con la que poder charlar. También otros con los que mejor no charlar. En el pueblo dicen: menos mal que venís a vernos. Hay un bar aleatorio donde entra gente de toda clase y opinión. Hay una iglesia donde dan misa. Y hay demasiados recuerdos de mi juventud. Mi bicicleta está ya arrumbada en un rincón. La gente del pueblo es ya vieja o muy vieja. Yo mismo soy viejo. He bajado la cuesta del amor para descender al valle de la muerte. He cruzado ya una línea muy débil pero muy significativa que me dice que la pena andará rondándome más rato de lo normal. La mañana está subiendo, subiendo...
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