El que más y el que menos, todos los políticos se retiran agarrando barro. Y sus primos, sobrinos, tíos, etc se benefician. La política no ha cambiado mucho desde el tiempo de los romanos. Lo llamaban la clientela. Hoy va a ser otro día como ayer en que los minutos pasarán lentos. Yo me cabrearé y la tomaré con el diablo, que fabrica males. Pero mañana ya no hay más fiestas. Me las pagarás, decía el estúpido de turno cuando se hablaba de algo que no le convenía. Me las pagarás, decía el que "yo invito y tú pagas". Y así la vida fue pasando, pasando hasta que Dios me llamó y lo mío no fue de nadie, lo mío fue de quién yo quise, lo mío no fue lo tuyo. Me tengo que cortar el pelo mañana. Es lo único que sé.
Quedarán los pájaros cantando.
Y volarán también al crepúsculo dorado.
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