domingo, 22 de febrero de 2026

 La belarra se mete con Roig. La belarra no hace más que ladrar, como todos los de ese partido ignominioso. Había un hombre que no entendía qué era el poder. Se lo explicó un amigo, pero siguió sin entenderlo. Lo vio en las caras de satisfacción que salían en la televisión, pero no lo entendió. El poder se había desfigurado tanto que ya no lo entendió ni este hombre ni nadie. Gente vociferando en mítines: ganaremos, decían esas gentes. La vida siguió y esas caras de locura inhumana pasaron. Pasaron robando y mintiendo, violando y engañando e insultando. Y ya solo eran un recuerdo. Y vinieron otros. Y ya no se sabía por qué gritaban, por qué insultaban, por qué existían.

No hay comentarios:

Publicar un comentario