Son las 16 horas. Escribir será de pasatiempo. Los minutos se apalancan en el comedor y en la habitación. La radio es soporífera y la televisión no se me ocurre ni encenderla: 3 películas del oeste, 3 series del año la polca y otra película en blanco y negro. Aburridísimo todo. Todo va muy lento. No llueve. Los días se han pasado rápidamente. Ya estamos a 12. Tengo que cortarme el pelo al 4. Las gallinas picotean el terreno. El perro se despereza y vuelve a tumbarse. Una nube cruza el cielo. El recuerdo de Azorín sobrevuela la tarde. No me apetece tampoco leer. Estoy muy dormido. Pronto saldremos a la calle, dentro de 20 minutos. No sé ya ni qué poner. Un soldado escribe una larga carta a su novia, que ya se la ha pegado con otro. No se sabe bien qué pasa, pero pasa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario