lunes, 9 de febrero de 2026

 Lavan su culpa en el río los pajaritos azules. Los pajaritos azules saben mucho de amoríos. El agua que lleva el río ya no la puedes parar. Ojalá el agua del río vaya a dar a la mar, que junta los corazones para no pasar el frío. La mañana crece, aumenta la puerta de los colegios. La mañana suena muy despacio a frío y a lentitud. Quién supiera en la mañana parar el tiempo que pasa para que mañana fuera todo el día que nos da Dios. Cuando llega el mediodía, las luces están cansadas y tienden a inclinarse. Ojalá que este día no llueva y triunfe el sol. Así estaremos al aire, al aire de las callejas que nos conducen a Dios.

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