Me he puesto con la novela. Tenía que cambiar el empiece. Me he puesto a leerla. Me ha entrado casi sueño. Me ha dado una pereza enorme. No se crea la gente que esto de escribir es sencillo. Aunque yo creo también que cualquiera podría escribir una novela si tiene tiempo que perder y una historia en mente. El caso es que, como había mucho que cambiar, me he abrumado y no he conseguido hacer mi "trabajo". Lo dejaré para otro día que haya más luz en la habitación. Quizás haya sido un problema de luz natural. Y luego me he puesto a escribir esto, que es más llevadero pero no me da réditos personales, no me satisface tanto como si hubiera aclarado el principio de esa novela que digo. En fin. No se puede ir en contra del espíritu, en contra de una voluntad que se cansa o que ya está cansada de antes.
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