Me hicieron unas radiografías de la cadera pero el médico ni las comentó. Me dijo que tomara unas pastillas una semana. Antes de despedirme del médico, este dijo: te voy a llamar. Y luego: no pensarás que queremos sacarte el dinero. Y yo dije: no creo eso. El médico era amable pero no me dio la información exacta. En el prospecto de las pastillas se hablaba de artritis y artrosis. Yo creía que tenía eso. Me comí mucho el coco con eso. Al cabo de una semana, que ha sido ayer martes, le pregunto al médico si tengo artritis o artrosis y me dice que he debido tener un golpe en la cadera. Que es una lesión, un golpe fortuito. Y que me da el alta. Yo me pongo muy contento y a la salida, me fumo un cigarrillo y otro y otro. Entonces veo a un viejo amigo. Y ese viejo amigo me da su teléfono. Cuando llame ese viejo amigo le daré largas, pues es un tío mentiroso y descarado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario