Me sentí muy orgulloso cuando, previo test de lógica o como se llame, me cogieron para trabajar en la RAE. (Felipe IV, número 4). Luego seguí carrera por la ribera del Henares, como dijo el arcipreste de Hita. Y aquí me hallo, escribiendo. Victoriano Crémer cumplió 100 años o más. Es el poeta decano de los poetas españoles. Me gusta su poesía. Apoya al trabajador, no al que habla por hablar. Dice cosas como que el obrero tiene un destino de cal y ladrillo. Y creo que no es ofensivo. Trabajé de peón en mi pueblo para la casa de mi cuñado. Sé lo que es una alcotana, un estuco de escayola, una paleta y también sé lo que es enfoscar. Por eso me gusta la poesía de Crémer. Porque apoya al que trabaja, no al que dice que trabaja.
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