viernes, 20 de febrero de 2026

 Es la vida sin brillo. Es arder en palabras que no dicen nada. Es caminar ciego y sin destino. El pasado vuelve levemente a mi cabeza y lo desprecio, no lo tengo en nada. Días de pueblo los fines de semana, andar por andar. Han venido unas gentes que han vuelto del revés el mundo que conocía. Rutina en el ayer, repetición de acciones claras y sosas como el agua de grifo. Luego, el porvenir, estudiar algo bonito en sí mismo. Trabajar, trabajar lo estipulado. Y una enfermedad. Todas las cosas ya no están claras. Ya digo: han venido unas gentes falaces e insultadoras a rellenar un territorio en el que no había nada aún. La gente se insulta o no habla por el miedo a decir lo que piensa. En Segovia, sigue pasando el río por el mismo cauce. Menos mal.

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