viernes, 20 de febrero de 2026

 Los chicos compraron una nueva nevera. El fin de semana se estabilizaba. Uno de los chicos iba a ponerse su inyección. Qué llevaba aquella inyección, no se sabe, misterios de la farmacopea. Farmacopea, qué palabra. La verdad es que en estos tiempos había una pastilla para cada enfermedad. Para el corazón, para los pulmones, para el estómago, etcétera. Así llegaban los ancianos hasta los 100 años. El padre de los chicos se tomaba 14 pastillas diarias. Un chico de estos también tomaba cerca de 10 pastillas. El padre de los chicos tenía casi 96 años. Y estaba muy bien. A uno de los chicos la enfermedad le brotó un día de estos de atrás y toda la familia estuvo con él, ayudando. Se recuperó pronto, en una semana. La vida va marcando una serie de obstáculos a los que hacer frente. Según se los haga frente, así se va viviendo la vida.

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