lunes, 9 de febrero de 2026

 Ayer vimos a Luis Meléndez, al que sus padres le regañaban por vago y porque no encontraba trabajo. Ya lo ha encontrado. Cajero en unos almacenes. Supongo que ahora sus padres tienen menos motivos para discutir. Y estaba muy contento, noté yo. Claro. Tiene un horario, un entretenimiento y unas pelas en el bolsillo. Y su prestigio personal seguro que ha subido. Antes no hacía más que dar unos paseos interminables. Parece mentira que haya gente que diga que el trabajo no vale para ese tipo de personas. No tiene ni idea. Tanto ir a reuniones estúpidas a hablar de cosas estúpidas harta a todo el mundo. Ir a trabajar dota a este tipo de personas de una valía y un corazón más grande.

No hay comentarios:

Publicar un comentario