sábado, 7 de febrero de 2026

 Madre si me enamoro, echa al mar mucho oro. Madre si me vuelvo a enamorar, echa más oro al mar. Todos estamos levemente o profundamente enamorados de alguien. La gente se enamora, es un hecho. La gente, quizás por pena de la amada, se enamora. La gente se enamora y ya no se queda mirando por la ventana a las estrellas. La gente da su amor a otras personas y anda como más ligero por las aceras. Los enamorados piensan en el amor que se tienen y conducen un coche lleno de niños y de ventanas que se derriten en el cielo. La gente enamorada anda pensando en flores y en la Torre de Pisa y en el agua que sale del grifo y en un avión de papel. El amor es eso que surge en Madrid y se recuerda en un pueblecillo de Castilla por muchos años. El amor es un verano, un folio escrito por instantes, una mirada y un dinero que se emplea en pagar deudas alevosas.

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