miércoles, 4 de febrero de 2026

 Un gorrino le dice a otro: qué guarro eres. Pues así son los políticos. Vamos a dejar la política y a elevar en lo que se pueda el afán literario de este texto. Mi ciudad no es de neón, es de parques desaliñados y niños gritones. Es de gente de bar y café y buena índole. Al menos, con los que yo rompo la tarde. También hay muchos extranjeros que andan con los pantalones llenos de yeso. También hay gente extranjera con monopatín eléctrico que se supone que venden motivos para alucinar, para escaparse un poco de este cielo gris. En mi ciudad, todavía hay escenas grises, gente gris, gente que anda gris y escupiendo a la vida. Los que andamos por esta ciudad, vemos gente que no hemos visto en nuestras vidas. Los que pisamos las aceras del bien y el mal, distinguimos bien el bien y el mal.

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