martes, 3 de febrero de 2026

 Personas que desconfían de los demás hay muchas. Y personas que solo confían en sí mismas también. Pero la combinación "yo siempre hago lo mejor y los demás, no" es, creo, un signo de soberbia pero también de debilidad de la personalidad. A lo mejor, de niños, aprendieron que los demás defraudan sus expectativas. Si los adultos con los que se ha rodeado (principalmente, sus padres) le han decepcionado quizás ha tenido de lo demás adultos también una idea peyorativa mientras se avivaba en él una idea de superhombre que todo lo podía. Pero, a resumidas cuentas, ¿qué ha conseguido? Con una inseguridad tremenda sobre el mundo adulto, no ha creído en nada que no fuera él y sin tener confianza en los demás, se consiguen menos cosas. La verdad es que es un alma cansada y abatida por culpa de los demás. Pero la infancia pasó y no es excusa para la mayoría de edad.

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