Juan Ramón Jiménez iba de orgulloso por la vida pero la poesía que escribió es muy buena. Perdónesele la chulería por el arte que compuso en palabras, versos y estrofas. Lo que no sabe la gente es que este poeta fue enfermo mental y se pasó por la entrepierna todo lo que llevaba faldas: tenía esas dos cualidades o defectos. A mí siempre me gusta recordar estos versos de él: para dar un descanso a mis penas/que me parten la frente y el alma/me he quedado mirando a la luna/a través de las finas acacias. Era un artista de la rima asonante. Era gran poeta. A veces, ensimismados en no sé qué ambiente nocturno, nos consolamos de lo que nos pasa porque no sabemos lo que nos pasa.
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