Cuando deje de escribir esto, me voy a hacer un trámite al ambulatorio. Estoy nervioso porque en el ambulatorio me da la sensación de que todo funciona mal y no hay más que líos pero hay que tener fe. Nada te turbe, nada te espante. Con la paciencia todo se alcanza. Hace lluvia y dicen que va a estar así todo el mes. Esta atmósfera quizás beneficie a los taxistas o a los repartidores de comida a domicilio pero no al ciudadano normal. El ciudadano normal puede entristecerse mucho al ver todos los días este espectáculo de amargura húmeda como un paño de cocina muy empleado. Voy al ambulatorio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario