Queda lejos aquel lugar de los caminos largos a una ermita. Queda lejos ese lugar de playa inmensa. Los años se han venido y todos me han pillado aquí, quizás escribiendo estas cosas. No sé qué daría yo por vencer esta monotonía de horas que imponen disciplina. No sé qué es el sol alumbrando terreno amplio. Las cosas se van quedando adheridas en los bordes de algún órgano atrofiado. Son muchos los que se van, un 84 %, según el telediario. Yo ya no tengo ganas de escribir. Voy a comprar tabaco. La luna ya salió y se metió y el turno de la guardia ya tuvo lugar. Las cosas no son tan sencillas como matar en el corazón tanto deseo.
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