Esta era una persona muy callada. Pero le gustaba mucho saber de los demás, era también muy cotilla, muy curioseadora de los demás. era ella 100 porteras. Para lo suyo, era muy discreto, casi nadie sabía nada de ella, de su persona. Y esta persona se arruinó de tanto gastar y gastar. Pero no quería ser reconocida su ruina, así que siguió gastando. Le embargaron el piso y su mujer y sus hijos se fueron adonde sus padres. Y este hombre siguió llevando una vida normal, sin que se supiera que estaba arruinado. Hasta que un día, alguien cuiroseado por él, le vio durmiendo en la calle. Y dijo este cotilla: es una afición que tengo: dormir en la calle, es propio de almas oscuras. Y le preguntó al que le vio en la calle: ¿ya te han operado de la vesícula? Y el que le vio en la calle le dijo: sí. Ya me he operado. ¿Y tú? ¿ No dijeron que estabas en la ruina? Y dijo el curioso: no, no estoy en la ruina. Estoy en la calle, que no es lo mismo. Y el curioso callado y el hombre que le vio en la calle se quedaron con una cara de sorpresa que llegó a la vista de otro hombre que pasaba por allí.
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