No te atreves a tener que estar cabreado, eso no va contigo ya más. Di el paseo y charlé conmigo mismo. El que habla consigo mismo quiere hablar con Dios un día. Hay gente maleducada que excluye de la conversación a los demás. Eso me pasó en el cumpleaños. Pero se puede comprender. La zona es la zona, hay que explorarla. Y siempre habrá pensamientos nuevos, no todo es repetir y repetir. Cuando ando, ando con cosas nuevas en la cabeza y cuando escribo y cuando ceno un gazpacho y una manzana. Son las diez y media. Hora casi de irme. La vida triunfa gracias a los inocentes y los que no alzan la voz. El que habla consigo mismo quiere hablar con Dios un día.
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