Hace una mañana buena. El sol alumbra. El cielo azul incólume, brilla. Los pájaros suenan. Suenan chirridos de golondrinas. Nos vamos a poner en marcha pronto. El día también suena. Suena a reunión. Y a kilómetros. La vida se divide, la vida toma un camino. El resplandor del día llega a la tierra. A lo mejor, huesos. La seducción cuesta. Zibá, es el nombre. Merodeando por la carretera quizás, yendo de un lado para otro. Segovia es un pueblo. He soñado con una alarma. Dentro de lo que cabe, puede caber un calcetín o una bota. O un botijo. Los días pasan y se atrapan unos a otros y el tiempo augura otro tiempo y ya.
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