Los largos días del verano. Maracuyá. A veces pienso que comen los burros y los gatos. No acierta todo el mundo la lotería; yo, menos porque no gasto mucho en el azar. Voy a fumar un cigarro. Con tal de que se pase el tiempo, fumo un cigarro o cigarrillo. A veces mi hermano es un mero bulto. Los del tiempo no aciertan siempre. Son humanos como tú y como yo. Como humanos que son, fallan. Corre brisa ligera y bastante refrescante a las once. Los burros son especie en extinción. Eran los que llevaban la carga. Millones de coches los han aparcado en la extinción. Pobres burros. La Manuela dice que casi se compra un local para oficinas. Yo no sé qué pensar de esta vida insulsa que hay aquí, cerca de mí. Laudatio finis terra Hispania est.
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