Las hormigas trabajan en verano. Las cigarras, no. Así es el cuento. Luego, que cada uno saque las consiguientes enseñanzas de las fábulas. Puede parecer que la hormiga es especuladora. Pero para mí no. Para mí es trabajadora a secas. Luego come en invierno. Pero las luces de la ciudad se veían desde lo alto del Alto del León y allí no hacía calor. Qué tarde más buena en el Alto del León. Llama el menda para quedar. Siempre para quedar. No sabe otra cosa. La luna se ha repartido el cielo de la noche con las estrellas. La luna no entiende de luces, de alborotos que protagoniza. Hoy es 21, ya los días empiezan a bajar y las noches a ser más largas.
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