El peso de la ley no cae lo mismo para unos y para otros. Y además, unos cometen delitos que no pagan. Parece que la ley no llega a todos los rincones ya desde pequeños. Un niño de hoy en día provoca y fuerza la voluntad de sus padres. Comete no un delito sino una falta a ver si le castigan. Y luego no le castigan. Entonces, volverá a poner en un brete a la autoridad paterna y así todo el día. Hará pequeñas acciones en contra de las normas de la casa e irá tanteando a sus padres una y otra vez. Todos los niños de hoy en día son así. Son poco obedientes y además retan a sus padres en un carrusel de atrevimientos que no son tenidos en cuenta. Debe de ser norma en la infancia actual. Yo no lo sé muy bien. Es por lo poco que he visto. Pero no me gusta un pelo.
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