Pasó lo siguiente: yo le di 20 euros y dos billetes de 10 euros para su hermana. Él envolvió el billete de 20 con los dos de 10 y se lo pasó a su madre para que los metiera en la hucha. La madre se dio cuenta y separó los billetes. Yo me di cuenta de la picaresca pero no dije nada. El caso es que lo estuve pensando si poner esto aquí o no pero ya lo he puesto. La verdad es que me dejó un tanto extraño este truco, me dejó pensativo. La verdad es que no sé si pensar que este país sigue estando lleno de pícaros. No sé si es bueno seguir tu interés en contra de los intereses de los demás. Me recordó a Lázaro, pero ese Lázaro literario se enfrentó a los coscorrones del ciego y al hambre.
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