martes, 16 de junio de 2026

 Mucha o poca gente sabe lo que es convivir con un enfermo mental: sus cambios de humor, sus noches de insomnio, sus temores, sus suspicacias y su incomunicación. Por último, sus brotes psicóticos. La mayor parte del tiempo están bien, menos mal. Pero como haya algo que les moleste, no son personas de fácil trato. Con cualquier cosa se cansan. Las pastillas tienen efectos secundarios que no leemos porque el papel que lleva las pastillas es muy largo y difícil de recordar. Un día pueden estar tranquilos que al otro, no querer nada con nadie. Un día están tranquilos; al otro, se quejan de cualquier cosa. Yo soy un enfermo mental pero parece que estoy bastante curado de mi enfermedad. Mi hermano renquea más, le cuesta tener un comportamiento más normal.

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