No estoy acostumbrado a viajar y mucho menos solo. Llegó la pandemia y llegó mi sequía viajera. Paco ya no quiere coger el coche. Y tampoco hemos optado por otro tipo de transporte. A Paco no le gusta la playa. Esta semana santa, gracias a mi sobrino, he roto la rutina. Le estoy muy agradecido. Ayer pasamos la ITV y fuimos al Pardillo, donde había una pantalla gigante con el fútbol de la selección pero nos aburrimos y nos fuimos a pasear por el pueblo. El horóscopo me dice que va a haber en mi vida un montón de cambios. Pero yo no veo los cambios. Cuando pase el verano, me voy a apuntar a una asociación de escritores. Las puertas hay que abrirlas uno mismo, no esperar a que se abran solas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario