miércoles, 21 de octubre de 2026

 Y vengan rollos: la navidad, los telediarios, la política, las manifestaciones, Ceuta y Melilla y toda la humanidad hablando sin parar. El silencio que hay ahora en mi habitación vale casi dinero. Había un filósofo que decía que, a veces, lo mejor que podemos hacer es estar quietos y silenciosos en nuestra habitación. Las calles se llenan de un ruido inaprensible por la razón. Unos van hablando de problemas con los hermanos y padres. Otros tropiezan con la vulgaridad de los bares; otros hablan de dinero. Y hay otros que lo mezclan todo: las rencillas familiares, las copas de brandy en los bares y las trifulcas políticas sentados en un banco. Hoy Manolo no sale mucho en mi blog. Ya saldrá con aventuras nuevas. Viva la calle, Pero para pasear y poco más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario