Hace una semana, escribí dos blogs muy bonitos, muy literarios, sobre la naturaleza humana. Pero luego, los blogs que me salieron después dejaron mucho que desear porque no estaba yo inspirado. Yo habría dado una importante suma de dinero por haber ido este verano a la playa. Pero este verano ha sido muy enrevesado, muy raro de vivir y yo no fui a la playa. Dicen que el dinero lo puede todo pero yo tenía dinero y no fui a la playa, así que el dinero no lo puede todo. No quería yo estar en la playa 7 días sino solo tres o cuatro. Podría haber ido a viajes El Corte Inglés y me lo hubieran apañado lo mejor posible, sin madrugones, con todas las comodidades en el viaje, pero no fui a esa agencia de viajes. Viajé con los libros pero no es lo mismo. Viajé en mi mente a Alicante pero solo lo hice con mi mente, no con mi cuerpo.
jueves, 1 de octubre de 2026
Si te metes en política, luego no sabes salir. Y defiendes tu ideología sin darte cuenta. Y el que tienes delante no es de tu opinión. Y ya estamos con los rojos y los fachas. A lo que se debe tender es a una entente cordiale: o sea, tener algo de paciencia con el que piensa distinto. Y dejar que hable y defienda sus tesis. E intentar rebatirle con argumentos buenos, no con defensas viscerales de nuestra postura. Ya los argumentos de Marx y de los fascismos están pasados de moda. Vivimos en una democracia. Los beneficiarios de esa democracia, ya antigua, deberían saber exponer sus ideas y dejar que el otro exponga las suyas. Cuando algo está mal, que todo el mundo lo sepa ver. Y las cosas buenas que hicieron unos también saberlas aceptar aunque no sean de nuestra ideología. ¿España va bien? De vez en vez España va bien. De eso deberíamos alegrarnos y no sacar tachas todo el rato.