He bebido mucha agua y he fumado un cigarro, acciones que parece que me han calmado. Ayer no dormí bien. Me costó coger el sueño. Un día como el de ayer quita el sueño a cualquiera porque el día de ayer fue muy duro de llevar. No estuve deprimido pero sí que entristecían las calles oscuras, silenciosas y solitarias. Llámame el lunes dijo ahora Juan, un nuevo conocimiento nuestro. Pues vaya. Las caras nuevas se vuelven viejas al instante. Si no miro por mí, nadie lo va a hacer y Paco dice que porque no compre el diario un día, no pasa nada. El diario es política asquerosa últimamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario