martes, 1 de septiembre de 2026

¿Y dónde vas a estar que más valgas?, dijo el padre a la hija. El padre detectó ciertos ladronicios en su lado derecho y dijo ya basta de tanta corrupción. Que si programas informáticos que nunca existieron. El otro día vi a unos amigos que viven en un pueblo camino de La Coruña, cerca de Madrid. Hablamos de sus hijos. Uno de ellos se sabe muchos poemas de Antonio Machado. En el hospital, todo sucede de forma escalada. Las camas son muy apreciadas porque descansas y sanas. Los médicos te dan el resultado de tu padecimiento. Porque han visto al microscopio lo que te sucede por dentro. Y ya, si te hacen un análisis de sangre, se enteran de todo. Quizás te sientas culpable de haber estorbado pero las cosas son así. Gente que entra y que sale.


 Ayer comí gusanitos en un banco del parque. Me ayudaron a pasar el tiempo. La máquina de afeitar que regalé a mi padre parece ser buena. Hay golondrinas paralelas en ese libro de poetas antiguos. Y se quedarán los pájaros cantando. Nosotros nos iremos y no volveremos más. Andará la plaza de mi pueblo desierta, como siempre. Los martes en Majadahonda aportan ruidos por todas partes. La vida es un cercanías con diversas paradas. Que no te toque a ti, dicen los enfermos. La luna ya ha chillado bastante esta noche. No esperes de la incomprensión nada bueno, a lo mejor la incomprensión te hace llorar. Pero no temas, siempre hay almas que sienten. La bondad está extendida entre la gente. Lo veo con mi corazón pobre. La recompensa estará arriba, muy arriba de este mundo. Haz cosas buenas, hasta las piedras te lo agradecerán.

 Un reto. Un acontecimiento futuro. Aplicar la inteligencia y la paciencia a la vez. No nos tenemos que turbar ni espantar. Es solo cosas del destino que te llevarán allí. Poco a poco irán pasando los días y luego, estarás contento de haber dado el paso. Es algo terapéutico. Es algo con sabor a salud. Es la vida que te pega un pequeño repaso por tu interior, por tus ganas de aguantar, por tus resistencias más grandes. Las cosas, a veces, surgen así. Nadie te da explicaciones. Solo que te piden quizás que ayudes a una ciencia, a una parte del conocimiento y, de paso, te ayudas a ti mismo. No será tan duro como imaginas, sino solo un poco la mitad de duro. Una noche sin luna, la noche ideal.

 Sin salir de casa, voy a preparar unos tallarines. Del chorizo que quedó de hacer las lentejas, voy a hacer un salsa con tomate, bien picadito el choricito. Hay que aprovechar lo que hay por la nevera. Los días estos últimos de agosto han sido un poco revueltos. Yo he tenido que ir al médico. Mi padre se ha roto un hueso. Paco se ha estresado un poco. Pero parece que todo vuelve a su cauce. El día 7, lunes, tengo una prueba médica, una colonoscopia. A ver si me encuentran algún pólipo. Pero esta prueba es para verme el intestino delgado, creo. He tenido una infección en esa parte del cuerpo. A todo el mundo le salen infecciones. no hay que preocuparse. Todo el mundo lo pasa mal alguna vez. No digas que tú no eres vulnerable, que sí lo has sido y lo serás.

 Estoy un poco tenso ahora por la mañana. Las cosas no van todo lo bien que se espera por lo de mi padre, que se ha roto el fémur. Pero todo irá pasando alrededor del día como han transitado la luna y el sol. La luna es plata, el sol es oro. La vida se va cocinando con estas luces en el cielo. La estrella matutina solo es adorno. Dice una canción: con esta estrella que pesa tanto. Lo dice Isabel Pantoja en unos versos que oí en el pasado. Yo también tengo una estrella que pesa mucho. Por los cerros de Cabrera me vengo meando vivo. Estoy preso y no me dejan aliviarme. Mis captores son muy poco comprensivos. Si sé no me rebelo contra el rey. Los rebeldes deben aguantar de todo por eso, por ser rebeldes.