jueves, 17 de septiembre de 2026

 El dolor de ser accidente, no esencia, está en todos nosotros. Por eso, buscamos algo de transcendencia en la vida. Unos, buscan esa transcendencia en sus hijos, a los que ve una extensión de su persona en el presente y en el futuro. Otros, triunfan en el deporte, batiendo un récor o escriben libros y son agasajados por el sistema y se creen algo. Pero ese algo pronto pierde brillo, se va olvidando la marca y el título del libro. La historia nos acoge como otra mota de polvo más. Los días van pasando y ya no somos esos que iban desde Cotos a Rascafría por medio del bosque. Hemos perdido amigos que se han casado. Hemos discutido con una mujer o un hombre hasta cansarnos. Nos hemos quedado solos como un burro atado al pie de la fiesta. Solo somos una sombra que quizás anime a un alma escondida.

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