Esto va que se mata, decía el albañil. A fin de mes cobró ese albañil 2780 pavos. Todo el que trabaja, gana mucho dinero. Estuve yo en el Carrefour, vendiendo libros de texto, la vuelta al cole, se llamaba. Y, por hacer un inventario un domingo y llegar siempre pronto al trabajo, supongo, de los 90.000 pavos asignados al mes, cobré 165.000. No me lo creía. Para mí eso era un pastón. Hasta mi madre dijo si no estaba yo robando algo. Todo el que trabaja gana un buen dinero hoy en día. No tengamos pena del obrero, que cobra bien. Más bien, tengamos pena de los vagos y perezosos de este mundo que no salen adelante. Pero yo creo que ante la pereza nos volvemos todos un tanto incomprensivos, no la toleramos bien. Barcelona ciudad. Loquillo.
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